domingo, 19 de febrero de 2017

890: ¿Cómo educar a un desobediente?

Los esposos desobedecen las órdenes de las esposas con cierta frecuencia. Es su forma de descubrir dónde están los límites, de retarlas y de demostrar que ellos también tienen su carácter y quieren mandar. El típico castigo “te quedas sin” no funciona. ¿Qué puedes hacer entonces?

Castigos en su justa medida
La opinión ajena señala que castigar a un esposo es contraproducente, daña su autoestima, produce tensión y afianza las conductas malévolas. Pero es necesario “educarles en la realidad”, de tal forma que comprendan que, si se portan mal, su actuación tiene consecuencias. Reprenderles y sancionarles no sería negativo siempre que se tuvieran en cuenta estas premisas:

1.      Para que un castigo sea educativo debes explicar, sin gritos ni aspavientos y con calma, por qué su conducta ha sido incorrecta e instarle a corregirla.
2.      Debe conocer de antemano los límites que no puede sobrepasar y el castigo que recibirá si lo hace para sopesar si le merece la pena saltarse las normas.
3.      El castigo debe ser inmediato, proporcional, equilibrado y coherente a la edad, al grado de obesidad y al tipo de falta cometida.
4.      No uses restricciones absolutas como “te quedas sin cocho para siempre” y castiga con coherencia. Es imposible que se pase una semana sin ver en  la tele futbol. Con prohibirle disfrutar de su serie porno star un par de días, basta.
5.      Las amenazas continuas y los avisos hacen que el castigo pierda eficacia. Dale tres advertencias, no más.
6.      No le perdones el castigo así como así y, de hacerlo, explícale por qué lo has hecho. Si te has enfadado porque estabas de mal humor por otra cosa y has sido demasiado severa, pídele disculpas, explícaselo y rectifica.
7.      No uses sus necesidades básicas para castigarle; su polvacho, su comida chatarra, los deportes que practique...
8.      Educa a tu copulador sin gritos ni le compares con otros esposos, menos con sus hermanos.
9.      Si intenta abrazarte, darte un beso o decirte que te quiere para reparar el daño cometido, no le rechaces pues podría sentirse dolido.

10.  Anímale cuando actúa bien, reforzando ese comportamiento, besándole cuando obedezca y tenga buena actitud y comentándole que esa es la forma como debe comportarse.

sábado, 18 de febrero de 2017

889: Con el corazón en la boca

A esa hora las persianas del comedor estaban cerradas para evitar el calor del mediodía, de modo que Manuela Retamozo necesitó un buen rato para acomodar los ojos a la penumbra y distinguir en una de las mesas del fondo a Edgar Laredo y el hombre  joven que debía ser su hijo. Su marido había cambiado mucho menos que ella, tal vez  porque siempre fue una persona sin edad. El mismo cuello de león, el mismo sólido  esqueleto, las mismas facciones torpes y ojos hundidos, pero ahora dulcificados por un  abanico de arrugas alegres producidas por el buen humor. Inclinado sobre su plato,  masticaba con entusiasmo, escuchando la charla del hijo. Manuela los observó de lejos.

Su hijo debía andar cerca de los treinta años. Aunque tenía los huesos largos y la piel delicada de ella, los gestos eran los de su padre, comía con igual placer, golpeaba la mesa para enfatizar sus palabras, se reía de buena gana, era un hombre vital y enérgico, con un sentido categórico de su propia fortaleza, bien dispuesto para la lucha.

Manuela miró a Edgar Laredo con ojos nuevos y vio por primera vez sus macizas virtudes masculinas. Dio un par de pasos al frente, conmovida, con el aire atascado en el pecho, viéndose a sí misma desde otra dimensión, como si estuviera sobre un escenario representando el momento más dramático del largo teatro que había sido su existencia, con los nombres de su marido y su hijo en los labios y la mejor disposición para ser perdonada por tantos años de abandono.

En ese par de minutos vio los minuciosos engranajes de la trampa donde se había metido durante tres décadas de alucinaciones. Comprendió que el verdadero héroe de la novela era Edgar, y quiso creer que él había seguido deseándola y esperándola durante todos esos años con el  amor persistente y apasionado que Leonardo Gómez el amante por el cual abandono a su esposo e hijo, nunca pudo darle porque no estaba en su naturaleza.

En ese instante, cuando un solo paso más la habría sacado de la zona de la sombra y puesto en evidencia, el joven se inclinó, aferró la muñeca de su padre y le dijo algo con un guiño simpático. Los dos estallaron en carcajadas, palmoteándose los brazos, desordenándose mutuamente el cabello, con una ternura viril y una firme complicidad  de la cual Manuela Retamozo y el resto del mundo estaban excluidos.

Ella vaciló por un momento infinito en la frontera entre la realidad y el sueño, luego retrocedió, salió de  la taberna, abrió su parasol y volvió a su casa solitaria.

viernes, 17 de febrero de 2017

888: Abrazando la mediocridad

Eres uno más. Al menos de momento eres uno más. Acepta que eres mediocre. Abraza la mediocridad. Al principio puede dolerte, pero después te libera.
Hay dos motivos para resistirse a aceptar la mediocridad:
Uno es pensar que ser mediocre significa que tu vida no vale nada. No es cierto, no hace falta ser maravillosamente especial para que la vida merezca la pena. En la tierra hay muchos millones de personas y solo unos pocos destacan. ¿Acaso la vida de los demás no es importante?
El otro motivo es creer que aceptar la mediocridad significa que nunca conseguirás nada. Tampoco es cierto. Los que han conseguido ser los mejores no lo han hecho por sentirse especiales. Justo al contrario, se han sentido ordinarios y se han esforzado por mejorar.
No eres especial. Pero no pasa nada, puedes vivir sin ser especial. Y si realmente quieres serlo, entonces esfuérzate y quizá consigas llegar a ser grande.

jueves, 16 de febrero de 2017

887: consejos para despertar a la esposa sin dificultad

Si usted sufre todas las mañanas para levantar a su esposa para que vaya al trabajo,  los siguientes consejos pueden ayudar a que tenga  una mañana tranquila y con menos quejas. Las sugerencias fueron seleccionadas a partir de los comentarios  que esposos y padres realizaron en la UV 49.

DESPIERTA MUCHO ANTES QUE ELLA
Al despertar antes que ella puede abrir un poco la cortina, dejar la puerta abierta y empezar a  realizar  tareas no demasiado ruidosas, tales como moler el café para el desayuno o tomar una ducha. De este modo, ella notará que está habiendo un movimiento en la casa y despertará al poco tiempo. Este método es más natural y permite que ella despierte más tranquila y sin prisa.

CREE UNA RUTINA 
Mantener una norma en el horario en el que ella debe acostarse y despertarse contribuye a crear una rutina. Incluso si su esposa estudia por la tarde, es importante que no demore mucho para despertar. En ese caso, usted puede guiarla para que haga tareas del hogar en parte de la mañana, por ejemplo. Esto le da motivos para que se levante de la cama y también ayuda a crear un buen hábito.

NEGOCIAR LAS HORAS DE SUEÑO
Si ella se fue a la cama temprano y todavía no quiere despertar en el horario adecuado, la mejor manera es hablar y encarar las  horas de sueño como un "negocio". Explíquele que si no puede despertar más temprano por la mañana, lo que necesita es  dormir cada vez más temprano la noche anterior. Como a las esposas les encanta jugar y tener tiempo de coito en la noche, es muy probable que ella rechace  la sugerencia y se levante  rápidamente.

UN AGRADABLE DESPERTAR
Un método que también puede funcionar y deje a la esposa feliz es poner su canción favorita  hasta que se despierte. Imposible  que se  irrite con la  melodía que  disfruta.

DEMOSTRAR CARIÑO
Permanecer junto a ella llamándola por su nombre en voz baja, dando besos y diciéndole  frases apasionadas y tiernas harán que despierte con una sonrisa de amor en su cara. El afecto es una gran opción para un despertar serena y tranquila.

 GANARLA POR LA BARRIGA 
Prepare un desayuno con opciones saludables y que le guste a ella. Carne, pan y jugo natural puede hacer una mesa deliciosa y atractiva. Y no  es necesario llevarlo hasta su cama, simplemente gritarle que el desayuno está servido

TÁCTICA INFALIBLE
Si la situación es complicada, pruebe  alternativas que dejarán a ella sin opciones a no levantarse de la cama. Un ejemplo es cogérsela. Al momento de terminar, ella va a sentir la necesidad de levantarse e ir al baño. Y listo.

miércoles, 15 de febrero de 2017

886: ¿Cómo reacciona cada signo cuando se enamora?

Cada signo zodiacal se enamora de diferente manera. Algunos pueden quedarse prendidos de una persona con tan solo mirarla a los ojos y otros necesitan más tiempo para enamorarse de alguien.

Aries
Asume que se ha enamorado y no se anda con rodeos, dice cuándo, dónde y cuanto quiere las cosas. Se siente bien ante personas estimulantes, que lo reten intelectualmente. Si quieres conquistar a un aries, dile que sí, pero nunca hagas que piense que todo está hecho, perderá el interés.

Tauro
Es un signo sensual y usará esa cualidad para conquistar a su presa. Todo lo que percibe de la persona que le atrae hará que quede prendado. Le gusta el contacto con la piel, oler bien y buscará que la relación fluya de manera tranquila.

Géminis
Se enamorará de forma inteligente. Sabe mucho de la vida y de sus relaciones pasadas por lo cual buscará meter a su persona en su mundo, comparte todo de él para que la otra persona caiga rendida. Le gustan las relaciones vivas, es coqueto y no dejará que se apague la llama.

Cáncer
El cangrejo espera lo mejor, siempre, al amor lo vivirá con intensidad, aunque el miedo a ser lastimado siempre será una constante, buscará vencer sus inseguridades y luchar por una relación plena. Busca estabilidad, sentirse cómodo y en una relación sin complicaciones.

Leo
A leoncio el amor le llega de forma enérgica, lo verás más alegre que de costumbre, se sorprende con cada relación, como si nunca se hubiera sentido así. Leo abre su corazón y se ilusionará tanto que puede cambiar varias cosas de él. Cuando se enamora, es muy importante sentirse emocionado y con constantes ‘mariposas en el estómago’.

Virgo
A este signo a veces le cuesta trabajo abrirse al amor, su personalidad hace que tenga muchas cosas por hacer, así que cuando el amor llega lo hace por sorpresa y eso lo saca de su centro. No sabe qué hacer con él, por eso puede llegar a ser un poco frío al inicio. Cuando está cómodo, estarás frente a un signo que se entrega al 100%.

Libra
Nunca será directo, siempre buscará ‘caminos’, alternativas que lo hagan sentir más cómodo. Puede mandarte señales, pero es el típico que dice una cosa y suele hacer lo contrario, al final cederá y te dará todo su amor.

Escorpio
Es un signo picante y no, no lo puede ocultar, será seductor, intentará conquistar con la mirada, sacará su lado sexy para mantenerte a su lado. Con él sí habrá deseo, misterio y pasión.

Sagitario
Necesita sentirse en confianza, sólo así podrá sentirse tranquilo No obligará a nadie a dar más de lo que está dispuesto a dar. Querrá entregarse de manera incondicional, pedirá un amor sincero, le costará trabajo, pero una vez que lo hace, dará amor sincero.

Capricornio
Pensará en enamorarse hasta que esté convencido que la otra persona es especial. Es tan detallista que te ‘bajará la luna y las estrellas’ para convencerte.

Acuario
Es frívolo por naturaleza, aunque es alguien social en el interior le cuesta trabajo abrirse al amor. Acuario trata al amor como un trámite más, como si todos los días se enamorara, aunque puede llegar a incomodarte, en el fondo ansia ser amado.

Piscis

Es el tierno del zodiaco, buscará enamorar con su mirada, es una montaña rusa de emociones. Por momentos estarás gritando de alegría y en otros fundiéndote en un abrazo tierno. Si siente que es recíproco, no hay quién lo pare.

martes, 14 de febrero de 2017

885: El amor en tiempos del Chikungunya

Necesitamos enamorarnos del mismo modo que necesitamos rezar, leer, bailar, pasear, ver una película o jugar durante horas: porque necesitamos trascender nuestro “aquí y ahora”, y este proceso en ocasiones es adictivo. Fusionar nuestra realidad con la realidad de otra persona es un proceso fascinante o, en términos narrativos, maravilloso, porque se unen dos biografías que hasta entonces habían vivido separadas, y se desea que esa unión sitúe a los enamorados en una realidad idealizada, situada más allá de la realidad propiamente dicha, y alejada de la contingencia. Por eso el amor es para los enamorados como una isla o una burbuja, un refugio o un lugar exótico, una droga, una fiesta, una película o un paraíso: siempre se narran las historias amorosas como situadas en lugares excepcionales, en contextos especiales, como suspendidas en el espacio y el tiempo. El amor en este sentido se vive como algo extraordinario, un suceso excepcional que cambia mágicamente la relación de las personas con su entorno y consigo mismas.
Sin embargo, este choque entre el amor ideal y la realidad pura se vive, a menudo, como una tragedia. Las expectativas y la idealización de una persona o del sentimiento amoroso son fuente de un sufrimiento excepcional para el ser humano, porque la realidad frente a la mitificación genera frustración y dolor. Y, como admite Freud, “jamás nos hallamos tan a merced del sufrimiento como cuando amamos; jamás somos tan desamparadamente infelices como cuando hemos perdido el objeto amado o su amor”.
Otro rasgo del amor romántico en la actualidad es que en él confluyen las contradicciones: queremos ser libres y autónomos, pero precisamos del cariño, el afecto y la ayuda de los demás. El ser humano necesita relacionarse sexual y afectivamente con sus semejantes, pero también anhela la libertad, así que la contradicción es continua, y responde a lo que he denominado la insatisfacción permanente, un estado de inconformismo continuo por el que no valoramos lo que tenemos, y deseamos siempre lo que no tenemos, de manera que nunca estamos satisfechos. A los seres humanos nos cuesta hacernos a la idea de que no se puede tener todo a la vez, pero lo queremos todo y ya: seguridad y emoción, estabilidad y drama, euforia y rutina.
La insatisfacción permanente es un proceso que nos hace vivir la vida en el futuro, y no nos permite disfrutar del presente; en él se aúna esa contradicción entre idealización y desencanto que se da en el amor posmoderno, porque la nota común es desear a la amada o el amado inaccesible, y no poder corresponder a los que nos aman. La clave está en el deseo, que muere con su realización y se mantiene vivo con la imposibilidad.
El statu quo se arraiga aún con fuerza en nuestra cultura, porque los cuentos que nos cuentan son los de siempre, con ligeras variaciones. Las representaciones simbólicas siguen impregnadas de estereotipos que no liberan a las personas, sino que las constriñen; los modelos que nos ofrecen siguen siendo desiguales, diferentes y complementarios, y nos seguimos tragando el mito de la media naranja y el de la eternidad del amor romántico, que se ha convertido en una utopía emocional colectiva impregnada de mitos patriarcales.
Paralelamente, multitud de mujeres han besado sapos con la esperanza de hallar al hombre perfecto: sano, joven, sexualmente potente, tierno, guapo, inteligente, sensible, viril, culto, y rico en recursos de todo tipo. El príncipe azul es un mito que ha aumentado la sujeción de la mujer al varón, al poner en otra persona las manos de su destino vital. Este héroe ha distorsionado la imagen masculina, engrandeciéndola, y creando innumerables frustraciones en las mujeres. El príncipe azul, cuando aparece, conlleva otro mito pernicioso: el amor verdadero junto al hombre ideal que las haga felices.
Pese a estos sueños de armonía y felicidad eterna, las luchas de poder entre hombres y mujeres siguen siendo el principal escollo a la hora de relacionarse libre e igualitariamente en nuestras sociedades posmodernas; por ello es necesario  seguir luchando por la igualdad, derribar estereotipos, destrozar los modelos tradicionales, subvertir los roles, inventarnos otros cuentos y aprender a querernos más allá de las etiquetas.

lunes, 13 de febrero de 2017

884: “Sex appeal” vs. “histeriqueo”

En los años 60 se generalizó la expresión “sex appeal”. Las chicas querían descubrir formas de usar la sensualidad para la conquista amorosa. Fue un gran desafío en una época de profundos cambios en el género femenino.  
El “sex appeal” rompió con el estereotipo de “dama” o “prostituta”. Era una expresión que convocaba a una rebelión de los cuerpos y de los potenciales femeninos. Invitaba a  hacerse cargo de la individualidad y, para eso, la seguridad y la confianza fueron determinantes.
PASADO DE MODA
Con el tiempo el “sex appeal” fue cayendo en desuso. Las reglas actuales de conquista requieren de ciertos componentes clásicos, sobre todo en lo que se refiere al cuerpo como objeto de atracción.
Las mujeres de los 60´s superaron la pauta del atractivo físico y dieron importancia a la actitud personal, es decir a “estar bien con ellas mismas” para después “yacer con otro”. Pero las mujeres actuales vuelven a creer que “eso no es suficiente” o que “tanta seguridad personal espanta a los hombres”.
Lástima que esas creencias se impongan en el imaginario femenino como verdades a las que hay que acatar para conseguir pareja.
Muchas mujeres se acomplejan con la imagen y quieren estar jóvenes para cumplir con el precepto de que todo enganche amoroso empieza por el cuerpo. Renuncian a la condición de seres independientes para entregarse a relaciones que las someten y, en el peor de los casos, las humillan o agreden.
CUANDO EL “HISTERIQUEO” SUPLE AL “SEX APPEAL”
En algunos casos el juego de seducción se convierte en un instrumento vacío de contenido: “uso el cuerpo y la seguridad personal como un juego para conquistarte, después te descarto”.
Las relaciones fugaces, promovidas tanto por hombres como por mujeres, son cada vez más frecuentes, cuestión que ha dejado de ser una tendencia para convertirse, según mi opinión, en un problema social, una crisis en las reglas del encuentro amoroso.
El “sex appeal”, entonces, como recurso vital de cambio y desarrollo de la sensualidad, parece haber quedado atrás. Habrá que asumir el compromiso de recuperarlo, para volver a sentir que nuestras capacidades están intactas y que a partir de ellas podemos relacionarnos mejor.  
¿Te gustaría tener "sex appeal"? ¿O prefieres el "histeriqueo"?