domingo, 20 de agosto de 2017

034: Una pompa de jabón.

Me apetecía un cigarrillo.
Era absurdo, hacía años que ya no fumaba.
Sí, pero ¿y qué?, así es la vida…
Haces gala de una fuerza de voluntad tremenda, y un buen día, una mañana de invierno decides recorrer cuatro kilómetros con un frío que pela para comprar una cajetilla, o amas a una mujer y una mañana te enteras de que te deja porque ama a otro.
Añade que está confusa, que se ha equivocado.

Como al teléfono:
«Perdone, me he equivocado».
No pasa nada, no se preocupe… 

jueves, 17 de agosto de 2017

033: modo infraganti

-Mentía yo y mentimos todas. Siempre hay que mentir, porque si no ellos, se llevan un disgusto horroroso. La primera noche es un desastre. En primer lugar, la novedad distrae muchísimo y así no hay manera de concentrarse. Y luego, un señor encima es algo bastante incómodo, aparte de absolutamente antinatural. Yo no sé lo que pensarán ustedes, pero yo... insisto: la primera noche una catástrofe. Y la segunda. Y la tercera.  
-Según esta teoría, el mundo se habría acabado hace mucho tiempo.
-Más le hubiera valido porque, tal como está, no tiene gracia.
-No tendrá gracia, pero cada vez hay más gente que coge.
-La gente hace el amor por costumbre. Porque hacer el amor tiene buena prensa. Y luego porque se aburren. Si la Tele estuviera más entretenida, la gente se iría menos a la cama.
-Lo que pasa es que no te gusta hacer el amor, confiésalo.
-Ese no es un problema mío, sino tuyo. No es posible pasarlo bien con un ignorante: deprime.
-Todas las mujeres dicen lo mismo desde que se creen autosuficientes y desde que se han apuntado al feminismo.
-Yo estoy apuntada al feminismo desde que nací, y en cuanto a mi autosuficiencia... A propósito: ¿usted quién es?
-Tu marido.
-¿Lo ven? Lo dije: volvió.
-Por supuesto que volví. ¿Qué iba a hacer? ¿Irme de putas? No. Mi santa esposa tiene razón. A mí no me gustan las putas. No es por hacerme el fino, pero nunca me han gustado. En realidad debo confesar que yo a estas cuestiones del sexo llegué con cierto retraso, en fin, digamos que no estaba demasiado interesado por el tema. Aparte de que, bueno, el ejemplo que tenía en casa no era precisamente como para darse prisa. Ahí está mi madre.
-Hazme el favor de venir aquí en seguida, ¿me oyes? Es la hora de dormir. ¿Cuántas veces he de decirte que es la hora de dormir? ¿Eh? ¿Cuántas?
-Ninguna.
-¡Descarado! ¡No contestes así a tu madre! ¿Qué pasa? ¿Que ya te crees que lo sabes todo? ¡No te digo...! A ver esas manos.
-¡No te has lavado las manos! ¡No te has lavado las manos! Ahora mismo vas a lavártelas y no vuelvas por aquí hasta que se pueda comer sopas en ellas. ¿Te enteras? Espera. Acércate. Abre la boca. ¡Y esos dientes...! ¡Esos dientes! Pero, ¿es que no te da vergüenza? ¡Sucio, más que sucio! ¿Y para esto te he comprado yo un cepillo con su pasta y todo? ¡Desagradecido! Venga, a lavarse esos dientes hasta que queden como una patena. ¿Me has oído? Pues que no te lo tenga que repetir dos veces. La culpa de todo esto la tiene tu padre, que es un canalla. ¿Me oyes? ¡Un canalla! ¡¡Un canalla!! Porque tu padre, el mierda de tu padre, nos ha abandonado para irse con otra mujer. Una mujer de la calle, a ver si te enteras, una puta. Ya sé, ya sé, no me digas nada, ya sé que hay cosas que no se deben contar a los hijos, pero es que estoy hasta la coronilla. ¿Te has lavado ya los dientes? Frótate bien de arriba abajo, incluso las encías. ¿Te das cuenta? Yo aquí hecha una mártir, y tu padre Dios sabe dónde, con esa puta, de jarana, como si lo viera. Anda, anda, sécate ya las manos que nos vas a dejar sin jabón y no está la cosa como para dispendios. Ven aquí. A ver. Las manos... ¿Y la boca? Así está mejor. Venga, ahora a rezar un Padrenuestro y a la cama.
-Mamá...
-¿Qué? No me sulfures, eh, no me sulfures. ¿Qué te pasa?
-¿Puedo dormir con el osito?
-¿Con el oso de peluche? Pero, bueno, tú te has vuelto loco. ¿De manera que quieres dormir con el oso para estropearlo? Desde luego es que a este niño no se le ocurre nada bueno. Aquí debería estar tu padre para meterte en cintura, pero, claro, como tu padre tiene otras cosas más «entretenidas» en qué pensar... ¡Ay, Dios mío, qué cruz, qué cruz...! el Padrenuestro y a la cama.

miércoles, 16 de agosto de 2017

032: dónde nace un refrán

— ¿Estas saliendo?
—Si
— ¿Voy contigo?
— ¿Para qué?
— ¿Cómo que para qué? Para estar contigo
—En el único lugar que estás conmigo es en la cama y cuando estas dormida
— ¿Porque dices eso?
—Porque cuando vas conmigo en el auto, estas mirando tú móvil y no quieres hablar, lo mismo sucede si nos detenemos en una cafetería o dónde diablos sea,  tú sigues agachada sobre tu móvil. En ese entendido «más vale andar solo, que mal acompañado»

lunes, 14 de agosto de 2017

031: ¿Qué estás buscando en una pareja?

Imagina esto: alguien te pregunta: “¿Qué estás buscando en una pareja?”. Obviamente has pensado mucho sobre esta pregunta; has aprendido que si das la respuesta estándar, entonces quien te pregunta no sabrá más de ti que de las otras personas. Entonces respiras profundo, miras a la persona a los ojos y contestas: “Estoy buscando a alguien que dice lo que hace y que hace lo que dice. Y obviamente también busco a alguien que tenga todas las condiciones básicas: que sea buena persona, que esté a la par mía. Ah, y por favor, no quiero alguien que fume”.

¿Y qué respuesta obtienes a tu tan pensada respuesta? Generalmente es algo parecido a:
“¡Eres tan quisquilloso!”

Veamos algunas de las pensadas respuestas a “eres demasiado quisquilloso”:

La respuesta larga:
“Me conozco y decidí que estos intereses, ya sean fundamentales o secundarios, no son negociables. Es por el bien de todos que yo no ceda demasiado, ya que si lo hiciera, entonces, no me estaría casando con la persona que creería que me estoy casando”.

La respuesta más corta:
¿Por qué darle la satisfacción de una respuesta? Tan sólo vete sin responder.

Las respuestas que contraatacan:
“¿Quién eres tú para juzgarme?”.
“¡Sí, lo soy! Y también soy seguro de mí mismo, encantador y atractivo, ¿y tú?”.
“Es bueno ser quisquilloso… cuando se trata de una elección para toda la vida”.
“Elijo no resignarme”.
“¡Eres demasiado juicioso!”.
“Es una decisión importante; uno debe ser quisquilloso”.
“Es por eso que le llaman encontrar a la persona indicada”.
“Si no lo fuera, entonces sería un problema. ¿Has visto lo que se encuentra en la calle hoy en día?”.
“Si quisiera tu opinión te la pediría”.

Las respuestas que demuestran seguridad en uno mismo
“Me conozco a mí mismo y sé lo que necesito. No quiero desperdiciar mi tiempo con otra persona”.
“Trabajé mucho para conocerme a mí mismo y lo que he descrito es lo que mejor me complementa”.
“Bueno, ¿fuiste tú quisquillosa/o cuando buscabas con quien casarte? Si no lo fuiste… ¿puedo decírselo a tu pareja?”.

“Ves cuán quisquillosa soy respecto a mis zapatos, y eso que sólo los uso en los pies. Ser quisquillosa no siempre es malo; ser irrealista sí lo es”.

domingo, 13 de agosto de 2017

030: él desencanto

—¿Qué piensa ella que ese hombre le podría ofrecer?
—Algo nuevo. Aventuras. Romance. Misterio. Sexo.
—¿Aventuras?, ¿de qué tipo?
—No lo sé. Algo nuevo, y diferente, con una persona que no es previsible, que puede hablar, e imaginar cosas, libremente. No como yo, con mis esquemas, y obsesiones.
—¿Qué se entiende por romance?
—La conversación de él es fluida, sabe cómo cautivar, cómo ganarla de su lado. Tiene seguridad en sí mismo.
—¿Le trae regalos?
—No es importante, no hay necesidad. La lleva a cenar.
—¿Hay alguien mirándola, en el restaurant donde él la lleva a cenar?
—Ella lo mira a él, se olvida de lo que hay alrededor.
—Usted a continuación mencionó sexo.
—Con el otro sería mejor, duraría más. Él no sentiría esa ansia por eyacular, no tendría que esforzarse tan bárbaramente. Es fatigoso para él a veces, justo cuando la mujer está por empezar su orgasmo él larga todo lo que tiene adentro. Pero después se siente pésimo. El otro tendría una verga de acero, no sentiría ningún ansia, no se le ablandaría nunca en medio de la acción. La bombearía al infinito, hasta hacerla gritar.
—Usted también mencionó el misterio, como otro elemento más.
—Él no está atado a ninguna rutina miserable. No trabaja en un empleo de mierda, no sale y entra a la misma hora cada día. No está cansado al fin del día, quejándose sobre sus carencias personales. Su imaginación es libre.
—Si ella lo prefiere porque no lo conoce, se decepcionará fácilmente en el momento de descubrir quién es.
—¿Por qué dice eso?
—Al llegar a conocer a alguien, esa persona se vuelve previsible, ¿o me equivoco?, tan previsible como usted lo es para ella.

viernes, 11 de agosto de 2017

029: susurro

El gesto desdeñoso y burlón con que frunce los labios, en un mohín que tiene mucho de adolescente descarada o tal vez de niñita consentida, el bailoteo breve y ondulante del cabello en el aire, cuando ella agita la cabeza y ríe, imágenes que retuvo y que preserva como las piezas únicas de un tesoro extraño, para acariciarse con ellas en la oscuridad de la alcoba, para hacerlas rimar una y mil veces en asociaciones infinitas. Y es un poco triste, hasta un tanto patético, y en cualquier caso terriblemente turbador, este sexo inexperto, torpe, solitario, que no conoce otro sexo, ni otra lengua ni otras manos, un sexo que no conoce sexo, ni mano, ni pezón, ni lengua, y que irrumpió entonces desolado, en acometidas dolorosas e inútiles, contra la dureza áspera de los pantalones, del mismo modo en que ahora, se restriega insistente contra la suavidad de las sábanas, mientras desciende cautelosa hacia las ingles la propia mano, y hunde más y más en la almohada un rostro cubierto de sudor, y gime muy bajito, entre los dientes apretados, en una cantilena interminable, el nombre de una mujer

miércoles, 9 de agosto de 2017

028: Cómo saber cómo es…

¿Cómo puedes conocer la verdadera naturaleza de la persona con la que estás cogiendo?

Su bolsillo. Si quieres saber si es generoso, fíjate en cómo se relaciona con el dinero. Sí, así de simple. Si sales a cenar y tu cita saca su calculadora de propinas, se pone los anteojos en la punta de su nariz y comienza a calcular (veamos, le llevó mucho tiempo traerme otra jarra de agua, eso le hace perder un punto del porcentaje. El mesero no sonrió, otro punto…), eso podría darte un indicio de cuán tacaño es. A menudo las personas hablan sobre lo amables y generosas que son, pero la verdad sale a la luz cuando hay que sacar la billetera.

Cuando hablamos de dinero, las personas bajan la guarda y se dejan ver como son en realidad. No pueden fingir. Pon atención a la manera en que manejan sus finanzas. ¿Son responsables, razonables y generosos, o son demasiado avaros? Este factor se evidenciará pronto en una relación.

Su vaso. Se refiere a cómo se comporta una persona cuando toma un poco más de alcohol de la cuenta. Al ponerse alegre, se revela la verdadera personalidad y podemos ver la esencia de quien nos acompaña. "Cuando entra el vino salen los secretos"
Después de uno o dos tragos, fíjate si la persona es alegre, divertida, seductora, malhumorada, inmadura, grosera… las personas exhiben algunos de sus rasgos de personalidad más importantes cuando la copa de Merlot está vacía.

Su enojo. Lo que dice y hace una persona cuando está enojada es un fuerte delator de quién es en realidad. La disculpa usual cuando alguien dice algo hiriente es: “No quise decir eso, lo dije en un momento de enojo”. Sí, claro. Si realmente no pensara lo que dijo entonces la idea no hubiera estado en su mente. Lo que dice la gente en los momentos de ira es una ventana a lo que tienen en el interior pero que no dicen durante tiempos tranquilos sino sólo cuando explotan.

La pasión, y aquí deberías prestar mucha atención a lo que hace que se le ilumine el rostro. ¿Cuándo se anima esta persona? ¿Qué es lo que le apasiona? Deportes, injusticia, éxito comercial, niños, sabiduría. Es muy fácil ver lo que le apasiona a una persona. ¿Se enciende con las cosas importantes o con la última comedia del cine?

[Mesero. ¿Cómo trata al mesero de un restaurante? Si la persona con la que estás saliendo de citas es considerada con quien supuestamente pertenece a un grupo socioeconómico inferior, entonces puedes ver que tiene la bondad y el respeto básico hacia todas las personas sin importar la posición que tengan. Si es amable contigo y con otras personas importantes de su vida, pero es irrespetuoso y brusco con personas como el mesero o el cajero, entonces tienes una seria señal de alerta respecto a la bondad básica de esta persona.]

Estas cuatro cosas te pueden permitir conocer más a fondo la esencia de la persona y la manera en que lidia con las situaciones cotidianas, lo cual nos lleva a un último punto que quiero mencionar: no pases todas tus citas en un café; estar allí no tiene nada que ver con la realidad.
Si te enrolas con alguien, tu vida no va a tratarse de conversar en cafés, dar largas caminatas por la playa o bailar en discotecas. Lleva a tu pareja a visitar a tu hermana que tiene un bebé resfriado, ponle el bebé en su falda y observa cómo reacciona. Pareciera estar pensando “mmm, este niño está ensuciando mis pantalones” o “qué lindo bebé, ¿alguien me alcanzaría una servilleta?”. Quieres ver a tu pareja en situaciones de la vida real y no en situaciones ficticias, porque el matrimonio no es una película fantasiosa de Hollywood.
Cuando salgas de citas, ten los ojos abiertos; espero que estas herramientas te ayuden en tu búsqueda y te faciliten la decisión cuando la química te traiga a tu alma gemela.