lunes, 25 de marzo de 2019

0265: cuando tengas ganas de mandar todo al carajo


Había una vez un carpintero que parecía tener su vida resuelta. Tenía su taller, una mujer a la que amaba y dos hijos. Sin embargo, un día comenzó a tener menos pedidos, por lo que empezaron a haber problemas económicos en la casa.
El hombre quería cuidar su trabajo, y para hacerlo comenzó a intentar distintas formas de sacar su taller adelante, pero ninguna daba resultado. Los problemas económicos comenzaron a generarle problemas con su mujer, y los niños, al verlos tristes y peleados, empezaron a tener dificultades en el colegio.
El carpintero se sentía desanimado: nada de lo que hacía parecía tener sentido, puesto que las cosas iban cada vez peor. Un día, a punto de tirar la toalla, decidió ir a buscar un consejo de un viejo amigo.
Este tenía una casa humilde y al ver al carpintero lo invitó a pasar para que tomaran un té. Notó la preocupación en su semblante y le preguntó qué le pasaba. El carpintero le relató sus desventuras, mientras el anciano lo escuchaba atenta y serenamente.
Cuando terminaron de tomar el té, el anciano invitó al carpintero para que fuera a un esplendoroso solar que había en la parte trasera de la casa. El anciano le pidió que observara las plantas y le dijo que tenía que contarle una historia.
“Hace ocho años tomé unas semillas y planté el helecho y el bambú al mismo tiempo. Quería que ambas plantas crecieran en mi jardín, porque las dos me resultan muy reconfortantes. Puse todo mi empeño en cuidarlas a ambas como si fueran un tesoro”
“Poco tiempo después noté que el helecho y el bambú respondían de manera diferente a mis cuidados. El helecho comenzó a brotar y en apenas unos meses se convirtió en una majestuosa planta que lo adornaba todo con su presencia. El bambú, en cambio, seguía debajo de la tierra, sin dar muestras de vida.”
Pasó todo un año y el helecho seguía creciendo, pero el bambú no. Sin embargo, no me di por vencido. Seguí cuidándolo con mayor esmero. Aun así, pasó otro año y mi trabajo no daba frutos. El bambú se negaba a manifestarse”.
“Tampoco me di por vencido después del segundo año, ni del tercero, ni del cuarto. Cuando pasaron cinco años, por fin vi que un día salía de la tierra una tímida ramita. Al día siguiente estaba mucho más grande. En pocos meses creció sin parar y se convirtió en un portentoso bambú de más de 10 metros ¿Sabes por qué tardó tanto tiempo en salir a la luz?”
El carpintero, después de escuchar la historia, no tenía idea de por qué el bambú había tardado tanto en manifestarse. Entonces, el anciano le dijo.
“Tardó cinco años porque durante todo ese tiempo la planta trabajaba en echar raíces. Sabía que tenía que crecer muy alto y por eso no podía salir a la luz hasta tanto no tuviera una base firme que le permitiera elevarse satisfactoriamente. ¿Comprendes?”
El carpintero, entonces, comprendió que todas sus luchas estaban destinadas a echar raíces. Y que el hecho de no ver los frutos de su trabajo en ese momento no significaba que estuviera perdiendo el tiempo, sino que se estaba haciendo más fuerte.
Antes de dejarlo ir, el anciano le dio al carpintero un último mensaje:
“La felicidad te mantiene dulce. Los intentos te mantienen fuerte. Las penas te mantienen humano. Las caídas te mantienen humilde. El éxito te mantiene brillante”
Esta historia debe recordarte que no importa cuánto tarde algo en dar sus frutos. Lo más importante en un momento difícil no es buscar a toda costa ver resultados.
En cambio, lo fundamental es trabajar arduamente en las raíces. Pues sólo gracias a ellas podrás crecer y convertirte en la mejor versión de ti mismo.

miércoles, 20 de marzo de 2019

0264: ¿Quiénes son los que en realidad me aman?


La pregunta que a simple vista pareciera sencilla. En realidad, no lo es. Es como algo que todos nosotros, en un juego de preguntas y repuestas, nos contestamos en algún momento de nuestra vida, en un monólogo muy personal y nuestro.
"El amor de mi vida fue…"
Y ellas tambien se preguntan:
"El amor de mi vida fue…"
¿Sencillo verdad?
Pero este viejo loco, lo ve desde otro ángulo...
Donde la reflexión, no carga una repuesta de tan fácil deducción. Porque existen reflexiones que duelen y pienso que mi amada me acaricia el alma con cierto dejo de tristeza al hacerme dicha pregunta. Y se transforma en interrogantes que atormentan (al mezclarla con vivencias, en nuestro ya largo caminar) Hasta algunas veces hacer daño en lo más profundo de nosotros, arrástranos a un mar de laberintos de difícil repuesta.
Será que alguna vez nos preguntamos:
"¿De quién fui yo, el amor de su vida, en mi andar por la vida?
¡Y esa sí, es una pregunta de difícil repuesta! Y cuidado que muchos se queden sin repuesta, ante dicha interrogante.
Entonces esa pregunta, que me llegó en sueños ¿Quisiera saber quiénes son los que me aman?

martes, 19 de marzo de 2019

0263: No es lo mismo


…la calle Zaragoza, que: Sara goza en la calle.
… A mover el culo, que: Amo ver el culo
…Lo que ayer nos unió hoy nos separa, a que: Lo que ayer nos unió, hoy no se para
…las ruinas de Machu Pichu, a que venga un macho, te meta el pichu y te deje en ruinas.
… una bola negra, que: una negra en bolas
… dos tazas de té, que: dos tetazas.
… un metro de encaje negro, que: un negro te encaje un metro
…Tita dame té, que: dame tetita
… me baño en el lago, que: me la hago en el baño
… Se avecina la tormenta, que: se atormenta la vecina
… Rita, dame la guita…   que: dame la guitarrita.
… una vieja chota, que: una chota vieja
…tres hoyos en el techo, que: te echo tres en el hoyo.

lunes, 18 de marzo de 2019

0262: un chiste que no tiene chispa


-Mamá, ¿cómo se creó la especie humana?
-Hija, Dios creó a Adam y Eva y ellos tuvieron hijos y así se formó la especie humana.
Al día siguiente, la niña le hace a su padre la misma pregunta y el padre le contesta:
-Hace muchos años existieron monos y fueron evolucionando hasta los seres humanos que ves hoy.
La pequeña, toda confundida, regresa con su madre y le dice:
-Mamá ¿cómo es posible que tú digas que la especie humana fue creada por Dios y papá diga que evolucionó del mono?
-Mira, querida, es muy simple. Yo te hablo de mi familia y tu papá te habla de la suya…

-Pues no, no es un chiste. Esta anécdota ocurrió en una familia norteamericana. Escuchen bien. Según últimas encuestas, la mitad de los estadounidenses rechazan la ley de la evolución y siguen pensando que Dios creó las especies animales, una por una, en seis días, tal como dice la Biblia. Siguen negando la evidencia científica y creen que Adán y Eva fueron el primer padre y la primera madre de la humanidad. Tenemos una llamada… ¿aló?
-¡Señores! Ustedes acaban de decir una gran mentira. Ustedes han hablado de la “ley de la evolución”. Y que yo sepa, la evolución es una simple “teoría” entre muchas otras.
-Pues se equivoca, mi amigo. Porque aunque a veces se diga “teoría de la evolución” las ideas de Charles Darwin están ya más que comprobadas, son tan ciertas como que el sol es redondo. La evolución de las especies es una ley científica igual que la ley de la gravedad.
-Pero, señorita periodista, si así es la cosa, ¿por qué hay tantísima gente que sigue creyendo en Adán y Eva?
-Porque siguen escuchando sermones de pastores y de curas que les hacen tomar la Biblia al pie de la letra, sin entender que lo de Adán y Eva es una simple leyenda, como todas las leyendas que inventaron todos los pueblos para explicar el origen del mundo y de los seres humanos.

-Veamos ahora… ¿aló?
-¡Decir que la Biblia es una leyenda inventada! ¡El colmo! Mire, diga usted lo que quiera, pero mis abuelos no fueron monos.
-Sus abuelos no, pero sus tatatatatatarabuelos… sí.
-¡No me insulte, señorita!
-No es insulto, mi señora, al contrario. Es más lindo saber que todos los seres vivos venimos de una misma semilla, que todos formamos una sola familia, ¿no le parece?
-Lo único que me parece es que usted no me va a convencer de nada.
-No se convenza, mi amiga. Pero, por favor, no le llene la cabeza a su hija con ideas falsas. Déjela que estudie y que descubra la maravilla de la evolución.

-Entonces, papá, ¿venimos de los monos?
-Claro que sí, mi hija.

Y tú, ¿qué crees? ¿Venimos del mono o de dios?

sábado, 16 de marzo de 2019

0261: iPush


La tecnología también innova a la hora de pensar en el placer. Y así como hay robots sexuales o experiencias en 3D también hay vibradores inteligentes que permiten coger a la distancia y sentirlas (casi) como si fueran reales.
Al menos eso es lo que propone iPush, que incluye dos dispositivos y una app para gestionar de manera remota.
Uno de los gadgets tiene aspecto cilíndrico y un acolchado de látex ergonómico e integra un tanque almacena líquido lubricante. El otro dispositivo tiene aspecto cilíndrico que, mediante un sistema extensible, que funciona por presión hidráulica, es capaz de desplazarse hacia atrás y adelante simulando el movimiento del pedúnculo.
Los dos dispositivos están pensados para entrar en contacto con la zona genital del usuario. Cuentan con sensores digitales que recopilan los datos de temperatura, humedad y presión y las reproducen en el dispositivo del compañero.
Para que el sistema funcione, cada uno de los usuarios tiene que descargar la app a su móvil. De esa manera se vinculan los dos dispositivos y se logra que se replique, a la distancia, los movimientos, la temperatura y humedad de cada uno de los usuarios.
Los datos se actualizan en tiempo real, con los datos que recoge el sistema por medio de los sensores que están en ambos gadgets.
A su vez, la app integra un chat y se conecta con la cámara y micrófono para que los usuarios puedan mirarse y escucharse mientras tiene sexo virtual.
La idea es generar una experiencia más inmersiva.

viernes, 15 de marzo de 2019

0260: chistecillos


Una mujer quería comprar un número de lotería, pero estaba indecisa sobre qué números escoger, así que va donde el joven vendedor
- Mire, quiero jugar a la Lotería, pero la verdad es que no sé cómo escoger los 5 números, a lo mejor usted me puede ayudar
- Claro, como no, dígame. ¿Cuántas veces ha salido usted del país?
- Cuatro veces.
- Perfecto, ese es su primer número, el 4. Ahora dígame ¿Cuántos hijos tiene?
- 2 hijos.
- Ok, ese es su segundo número. ¿Y cuántos libros ha leído este año?
- 5 libros. 
El joven anota.
- Ahora cuénteme, ¿Cuántas veces al mes hace el amor con su marido?
- Oiga pero, eso es muy personal, ¿no cree?
- Bueno, ¿quiere o no ganar la lotería?
- Bueno bueno,... 2 veces al mes.
- Ok. Y ahora que ya entramos en confianza, dígame: ¿Cuántas veces en su vida le ha puesto los cuernos a su marido?
- Perdone joven, pero sepa que... ¡Yo no soy de esas mujeres sueltas...!
- Está bien, está bien, no se enoje. Eso quiere decir que cero veces. Ya lo tengo, su número es el: 4 2 5 2 0
Efectivamente la mujer compra la serie completa y al día siguiente lo primero que hace es mirar el periódico y encuentra que el número ganador del premio es el: 4 2 5 2 7 y grita:
-¡Eso me pasa por mentirosa!

 En la oficina, un compañero de trabajo se dio cuenta de que uno de sus amigos, que siempre había sido conservador en su comportamiento, estaba usando aritos, y le pregunta:
- No sabía que estabas en esa onda.
- Bueno, no es gran cosa, son sólo unos aritos.
- ¿Y desde cuando usas aritos?
- ¡Desde que mi mujer encontró uno en mi auto!

jueves, 14 de marzo de 2019

0259: “¿Quiere casarse conmigo? ¿Le dejó su marido mucho dinero? Responda primero a lo segundo”


“No hay nada exótico en ser una viuda”

“Ésa es una suerte de las viudas, ningún contratiempo les impide mejorar al hombre con el que convivieron y entre más tiempo pasa, mejor recrean el mundo idílico que alguna vez soñaron”

“Nunca he estado en la misma cama con ningún otro hombre. Ay... aparte de mi difunto esposo. Ahora él está en su ataúd bajo tierra. Soy tan feliz. Soy feliz porque solo ahora sé con seguridad dónde está él” 

“No hay viudita sin duelo, ni triste sin consuelo” 

“Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado” 

“A muerto marido, amigo venido” 

“Marido muerto, otro al puesto”  

“El muerto al pozo, y la viuda al gozo” 

“Viuda andariega, liga con el primero que llega”

“Viuda honrada, su puerta cerrada”

“La viuda rica, con un ojo llora y con otro repica”

“La viuda joven en su cama, al muerto llora y por un vivo clama”

“Viuda moza que mucho llora, tiene llanto para una hora”