viernes, 2 de septiembre de 2016

730: Consejos para las que buscan marido

El consejo que he de dar a las mujeres que lo busquen para encontrar marido de modo infalible se basa en esta ley fundamental: “no buscarlo”

El hombre se pasa media vida procurando evitar que le cacen; y la otra media, lamentando el haberse dejado cazar.
Por lo tanto, se trata de una caza, y no debe olvidarse que toda caza debe ejecutarse a traición. De suerte que, no buscando marido, la víctima se confía y se acerca, y pronto se hallan quince o veinte ingenuos conocidos con el nombre de amigos, que son otros tantos maridos posibles.
Y entonces ya no queda más que elegir —el que sea más tonto de todos—; ahuyentar a los demás e iniciar con el elegido algunas conversaciones particulares.
Temas que deben desarrollarse en estas conversaciones: desprecio y desdén hacia el hombre, y oposición rotunda al matrimonio.

Si el elegido es moreno, la cazadora debe asegurar que sólo transige con los rubios y viceversa. Si él es alto, ella añorará que le gustan los bajitos, y al contrario. Si él se dedica a las Letras, ella debe decir que le interesan los hombres que se dedican a las Ciencias, y al revés. Si él dice que sí, ella dirá que no, y cuando él niegue, ella debe afirmar.
Y si él un día le insinúa un polvacho, entonces ella deberá ofenderse e indignarse y atizarle un sopapo que le haga dar seis vueltas.

En una palabra: se le lleva la contraria en todo; se le niega toda concesión, y a los tres meses, fatalmente, capitula; de amigo se convierte en pretendiente, va a hablar a la familia y se casa.
Regla general: los hombres, como las almohadas, se ablandan a golpes.

El pretendiente debe ser:

INTELIGENTE, porque —como ya hemos dicho algunas veces— el matrimonio es un viaje demasiado largo para hacerlo en tren; y TONTO, porque a un tonto se le lleva siempre por donde una quiere.

GUAPO, porque para convivir toda la vida con una persona es muy conveniente que esa persona disfrute de un rostro agradable; y FEO, porque así no existe el peligro de que las demás mujeres se enamoren de él, ni de que él viva enamorado de sí mismo.

POBRE, porque la riqueza material es susceptible de perderse, pero la riqueza que nace del trabajo, ésa es eterna; y RICO, porque es muy bonito tener un marido que se gana la vida trabajando; pero es mucho más bonito que no tenga necesidad de ganarse la vida y le abra a su mujer una cuenta corriente del millón y medio.

FUERTE, porque el hombre debe ser hombre y estar en condiciones de defender a los suyos si llega el caso; y DÉBIL, porque de esta manera, cuando surja una discusión, la esposa pueda darle cinco estacazos en la nuca y quedarse dueña de la situación y de la casa.

GALANTE, porque ¡es tan agradable para una mujer ser siempre la amante idolatrada de su marido!; y GROSERO, porque ¡es tan hermoso eso de tener siempre un motivo para pedir la separación!

ALEGRE, porque conviene que el marido posea la suficiente cantidad de optimismo para licuar el hielo de las tristezas conyugales; y TRISTE, porque así se le puede decir en un momento dado: «Me voy a paseo: a tu lado se muere una de asco», y marcharse a divertirse unas horas.

GENEROSO, porque ésa es la cualidad masculina que regala los vestidos y las joyas sin poner peros; y TACAÑO, porque ésa es la cualidad masculina que justifica todas las extralimitaciones de la esposa. Basta con explicarle al juez: «Era un tacaño irresistible.»

INGENIOSO, porque al lado de un hombre ingenioso, la vida se renueva a diario; y SOSO, porque no teniendo él ingenio, el ingenio de la mujer burla mucho más.

EXPERTO, porque al marido experto no le interesan ya las aventuras fuera del hogar; e INEXPERTO, porque así la experiencia de la mujer es el hilo que mueve los resortes de su voluntad.

ACTIVO, porque la felicidad en el hombre es la base del éxito, e INDOLENTE, porque un hombre indolente nunca se sentirá Activo, porque la felicidad en el hombre es la base del éxito, e indolente, porque un hombre indolente nunca se sentirá con fuerzas para oponerse a los caprichos y deseos de su mujer.

LIMPIO, porque la felicidad matrimonial se apoya en cimientos de higiene; y SUCIO, porque con un marido sucio, la mujer tiene libre todo el día el cuarto de baño.

DILETANTE, porque el contacto con el arte lo embellece y lo ilumina todo; y NO DILETANTE, porque el que ama el arte, relega a un segundo término a la mujer.

APASIONADO, porque ¿cómo ha de ser dichoso en el matrimonio aquel que no hace del matrimonio un apasionamiento?; y FRÍO, porque un marido así molesta mucho menos.

Ésas son las veintiséis condiciones contradictorias que debe reunir el hombre para ser buen marido. La mujer que, de acuerdo con nuestras teorías, encuentre un hombre que sea indiferente y apasionado, amante del arte y odiador del arte, sucio y limpio, indolente y activo, inexperto y experto, soso e ingenioso, tacaño y generoso, triste y alegre, grosero y galante, débil y fuerte, rico y pobre, feo y guapo, tonto e inteligente, pueda ufanarse —con razón— de haber topado con el marido ideal, y entonces... Entonces ya no le queda sino casarse.

14 comentarios:

  1. Si se encuentra algo asi, cosa dificil, ¿quien quiere ya casarse?
    Besos

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  2. jajajajaja qué horrror!!!

    Besos =))))

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  3. Ahora huyen más las mujeres que los hombres.
    Un abrazo.

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  4. ¿Te has planteado alguna vez abrir un consultorio sexológico?... jajaja eres la hostia. Si lo abres fijo que te forras.

    Abrazo Chaly

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  5. Por suerte, nunca tuve que apelar a esas artimañas.
    Las 26 condiciones todas juntas... tal vez se encuentren en algún extraterrestre de una lejana galaxia.
    Besos, Chaly.

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  6. Charly! Hagamos un casting tu eres el juez principal y luego me matrimonias ;p

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  7. El día que encuentre novio... me tendrás que dar el visto bueno...

    Besos!!!

    ;)

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. jajaja

    y al final se casará con el bajito, calvo, soso, que no le gusta el baile ni sus aficciones, que tiene cuerpo de botijo and etc

    que busque busque


    que busque amor y sinceridad
    lealtad y cobijo
    o mejor dicho que lo sienta
    en sus actos y su mirada


    ayyyyyyyyyy ando deslenguada

    bueno soy así ..-- y no busco marido ¡¡¡

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  10. Y yo que pensaba que éramos las mujeres las cazadas...

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