viernes, 2 de junio de 2017

975: contagio

—Yo no lo quiero recordar… mal. Aunque fue tan… cruel, conmigo… Yo un poco… se lo perdonaba… pensando que… que era… un invento de él… que yo estaba mal…
—…
—Pero era cierto…
—No tienes que verlo así. Tu enfermedad…
—Al hablar hoy… con mamá… ella sin querer… me lo confirmó… Porque yo… yo le dije… que no había que alarmarse… por la primera operación… que no había dado resultado… porque no había sido una operación, habían… abierto… y nada más… porque no me habían… encontrado… en condiciones… de operar.
—…
—Y ella… pobre… no me lo negó… me dijo que lo sabía… pero que yo no me tenía que… asustar, y se le notaba… que… apenas podía hablar… del esfuerzo para que no se le notase la pena… y lo peor… es que me rogó que la… dejase venir…
—…
—Pero yo no… no quise, con la excusa… de que me la… vigilase a mi nena… Pero le prometí, que si había peligro… sí la iba… a llamar…
— ¿De la nena, te contó algo?
—Sí, que está muy bien… 
—…
—Cómo sigue lloviendo…
— ¿No tienes ganas, de que venga la nena?
—Dime… ¿cuándo va a terminar de llover? Es un martirio.
—Tendría que haber terminado, a principios de mes.
—…
—Cuando yo venía en el carro para acá, por suerte llovía menos.
—Qué larga… la estación de lluvia…
—Antes no era así. Empezaba un poco más tarde, en noviembre, a finales, y terminaba en febrero.
—…
—Y ya es abril… y todavía sigue.
—…
—Antes no era así, llovía un rato en la tarde y era todo. Ahora empieza desde la mañana.
—Por suerte… de estos dos meses… de lluvia, me salvé, estando en cama.
—Tú sabes, aquí cambió el clima, antes era más caliente, porque las lluvias duraban menos.
—…
—Va a estar terrible el tráfico, de regreso a casa.
—…
—Pero yo creo que en dos semanas más, ya se termina la temporada.
—Cómo me gustaría estar bien… para entonces…
—A más tardar, serán dos semanas, yo creo, de lluvia diaria, y después va a aflojar.
—… cuando mamá me dio la noticia… en ese momento…
—…
—A mí misma me cuesta… creerlo… pero me alegré de su muerte…
—…
—Casi me dio risa… de que se hubiese muerto… primero él…
—…
—Y creo que es… bastante común, que la gente se alegre… con la desgracia de los… otros… Pero es un momento nomás, después ya se siente… tristeza.
—…
— ¿Por qué es… que se siente algo tan… sin sentido?
—No sé.
—Lo primero, lo más… espontáneo, es alegrarse… de que le pasó a otro… y no a uno mismo…
—Creo que es lógico, después de la actitud última, que tuvo contigo. Es humano, reaccionar así, creo.
— ¿Lógico…?
—Sí, y humano.
—A mí me da vergüenza… ser así…

3 comentarios:

  1. Creo que me he perdido un poco en la conversación.
    Un abrazo.

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  2. Hay muertes que alegran el día.
    Saludos.

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