lunes, 8 de abril de 2024

0847: LOS AÑOS DEL CHARLESTON. 1900-1930

 En Barcelona, la fiebre del jazz se desató en los años veinte del siglo pasado cuando en los salones de baile empezaron a sonar nuevos ritmos importados de Estados Unidos. El cakewalk, el foxtrot y el charlestón se convirtieron en las últimas tendencias, y la música jazz empezó a sonar en todas partes.  


A principios del siglo XX, actuaron  en el Circo Alegría de Barcelona. (1905).  Mister Johnson y Miss Bertha bailando el “original cake-walk”. A partir de 1909 nos llegó la moda del two-step y el foxtrot. Los nuevos ritmos eran exagerados y divertidos inspirados en movimientos de animales.


En 1910 El maestro Manuel Penella se hizo eco de esos ritmos en su opereta “La niña mimada”, que incluía un numero de negros bailando un cake-walk, un estilo de baile derivado del Ragtime. 


Rivalizó en popularidad con géneros como el fandango, la jota, el bolero el tango o la rumba. Tras la fiebre del cake-walk hizo su aparición el Fox-trot. !Las academias de baile hicieron su agosto!


Al acabar la Primera Guerra Mundial, la simpatía de los barceloneses por los vencedores aliados hizo que empezara a sentirse la influencia americana en el baile y su música. En 1918, la revista Mundo Gráfico publicó la primera referencia al jazz en la prensa española. 

Dos años después, en 1920 la Original Dixieland Jass Band, realizó una gira por España. Su actuación en Barcelona fue un éxito rotundo (1917). Fue la primera orquesta en grabar un disco de jazz de la historia. 

 LOCOS AÑOS 1920 Y LAS JAZZ BAND  Las orquestas de tziganes aparecidas hacía unos años solían estar compuestas por dos pianos, una sección de cuerda con violines, violonchelo y contrabajo. 

En los años veinte se les añadió una batería, un instrumento que en sí mismo era conocido como "jazz band". Eran los años locos y la moda era bailar el black bottom. 

La orquesta de tzigane Nic-Fusly fue una de las pioneras en la introducción del jazz en España. A partir de su éxito en la inauguración del Hotel Ritz de Barcelona se convirtió en una de las más populares (1919). Su repertorio incluía música tradicional catalana, valses, polkas y y un primigenio jazz. En 1920, la orquesta grabó el primer disco de jazz español. Fue una de las primeras en introducir una primitiva batería que consistía en un gran bombo con caja, platillos y bocina. Su éxito  fue tal que pronto surgieron imitadores: la Orquesta Verdura,  o la Jaime Planas y sus discos Vivientes, la Doré Jazz Band o la Melodians Orchestra (1925)

En los años veinte destacaban músicos como Miguel Torné, de la Orquesta Los Mamellis y Joan Pi, batería de los Los Diablos Verdes del Jazz-Band. Su primigenio jazz estaba impregnado de la música tradicional española.

Tal vez, el más popular fue Llorenç Torres Nin, pianista del bar Criterium (Rambla Santa Mónica). A finales de 1921, formó la Demons Jazz Band y  él adoptó el sobrenombre de “Maestro Demon”. Fue uno de los primeros españoles en escribir arreglos jazzísticos. Se le considera uno de los introductores de la batería en el jazz barcelones, lo que le valió los apodos de "Rey del Jazz-Band" y "el Paul Whiteman español".

La banda se formó en el Gran Café Catalán Dancing de Barcelona, pero pronto se trasladó al Hollywood Dancing, donde se ganó el favor del público tocando todos los géneros, desde pasodobles a foxtrots, charlestón … y piezas de jazz.

No todos los locales podían pagarse una orquesta… los más modestos, como el Bar Edén compraron gramolas para amenizar a la concurrencia.

Las grandes discográficas, como la Compañía del Gramófono, Regal, Odeon, Parlophon y Polydor, todas ellas con sede en Barcelona, se lanzaron a la caza de las formaciones locales para grabarlas en sus estudios. 

Radio Barcelona EAJ-1,(1924) ayudó a popularizar el jazz al emitir los nuevos éxitos del género y al dar a conocer a las primeras orquestas internacionales que empezaban a llegar a Barcelona. Al contrario de lo pensaron las discográficas, el nuevo medio consolidó su negocio. Resultó ser un reclamo para que se vendiesen más discos. 

En 1923, el pianista del Harlem James P. Johnson compuso una pieza que se convertiría en un himno del jazz: The Charleston. Se popularizó por todo el mundo a raiz de la grabación de Paul Whiteman (1926).

Fueron los años locos de los salones de baile, dancings, cabarets como el legendario Eden Concert recientemente reformado (1924), La Criolla (1925-1936), la Granja Royal, el Cabaret Català, el Gran Café Catalán  o La Buena Sombra ... !el Paralelo estaba a reventar!.

https://www.youtube.com/watch?v=VCqb4PFaS1c&ab_channel=BarcelonaMemory



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