"Una anciana se acercó y ató su vieja mula al poste de enganche.
Mientras ella estaba allí, sacándose un poco el polvo de la cara y la ropa, un joven pistolero salió del salón con una pistola en una mano y una botella de whisky en la otra.
Miró a la mujer y se rió.
Oye anciana, ¿alguna vez has bailado?
La mujer miró al pistolero y dijo: "No... nunca he bailado... Nunca quise hacerlo".
Una multitud se reunió mientras el joven pistolero sonreía y decía: "Bueno, vieja, ¡ahora vas a bailar!", y comenzó a disparar a los pies de la anciana.
La anciana buscadora de oro, para no perderse los dedos de los pies, empezó a dar saltitos. Muchos reían.
Cuando disparó su última bala, el pistolero, todavía riendo, enfundó su arma y se dio la vuelta para regresar al salón.
La anciana se volvió hacia su mula de carga, sacó una escopeta de dos cañones y amartilló ambos percutores. Los fuertes clics se oyeron con claridad en el aire del desierto, y la multitud dejó de reír al instante.
El pistolero también oyó los ruidos y se giró muy lentamente. El silencio era casi ensordecedor. La multitud observaba tensa mientras él observaba a la mujer y los enormes agujeros de esos dos cañones.
Los cañones de la escopeta no temblaron en sus manos mientras decía en voz baja: "Hijo, ¿alguna vez has besado el *c* u* l* o** de una mula?"
El pistolero tragó saliva con dificultad y dijo: "No, señora, pero siempre lo he querido".
HAY CINCO LECCIONES AQUÍ PARA TODOS NOSOTROS:
1- Nunca seas arrogante.
2 - No desperdicies munición.
3. El whisky te hace pensar que eres más inteligente de lo que eres.
4 - Asegúrate siempre de saber quién tiene el poder.
5 - No te metas con los viejos; ellos no envejecieron por ser estúpidos."
Esas cinco lecciones y algunas más.
ResponderEliminarUn abrazo.