lunes, 16 de abril de 2018

0190: sonriamos


— ¡Hola compadre! ¿Qué le pasa que lo veo pensativo?
—Es que me dijeron viejo cornudo.
—Tranquilo compadre, si no estás tan viejo.

-Cielo, ¿con cuántas mujeres has dormido?
- ¡Contigo nada más!, porque las otras no me dan sueño.

— ¿Tú después de tener sexo, hablas con tu marido?
—Sí tengo saldo… lo llamo.

-Caperucita, te voy a dar un beso donde nadie te lo ha dado antes.
-Uy, pues tendrá que ser en la canastita.

-Mamá, mamá... ¿me puedo comer un hielito?
- Bueno hijo, te puedes comer un hielito.
Al rato:
- Mamá, mamá, ¿me puedo comer un hielito?
- Bueno hijo, te puedes comer un hielito.
- Mamá, mamá, ¿me puedo comer otro hielito?
- Mijo si te sigues comiendo los hielos, tu hermanito va a llegar descompuesto a la funeraria

sábado, 14 de abril de 2018

0189: encrucijada


—Tú ya no me quieres
— ¿Ya no?
—No eres del que yo me enamoré
— ¿No será que eres tú la que cambiaste?
— ¿Cómo puedes decir eso?
—Ya no eres la chiquilla que se vino a vivir conmigo, ahora eres mayor y tus expectativas ya no son las de antes. Este es el momento que te sinceres conmigo y me digas que es lo que quieres que hagamos con nuestra vida a partir de este instante. Quizás, seas tú la que ya no me quiere, quizás pienses que te gustaría estar con un hombre diferente a mí. Piénsalo con calma. Sea cual sea tu decisión yo seré siendo el mismo del que te enamoraste y te seguiré amando como el primer día que llegaste a mi vida.

jueves, 12 de abril de 2018

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.

0188: las masas


Las masas son capaces de atraer una gran mirada, pero la gravedad, la falta de ejercicio y unas costumbres malas pueden hacer que pierdan su definición.  A partir de los treinta y seis ¡ay! las masas se caen, así que no te queda más remedio que meterle al push up para devolver a su sitio lo que se ha caído.
El deporte.  Las masas se beneficia, y tienes que empezar a tener muy en cuenta las sentadillas, zancadas y patadas posteriores; cuestan, pero son lo más efectivo
Hidratación. Uno de los principales enemigos de las masas es la celulitis. Para tenerla bajo control, es importante llevar una correcta hidratación, con el objetivo de que la masa se vea hidratada y tersa. Elimina de tu dieta las bebidas azucaradas, refrescos o el alcohol, que no harán nada más que cagarla.
Di sí a las proteínas. Come frijol, poroto, garbanzo —si entiendo— pero unos pedos huidizos no arruinaran tu reputación.  Olvídate de los productos procesados, light, zero…  
Un reto. Olvídate de los ascensores y subir las escaleras -uno de los mejores hábitos para trabajarlas-, si tienes tiempo, intenta caminar en vez de usar el coche. En pocos meses tus vecinos te lo agradecerán.
Ejercicio 'a todas horas'. Debes contraer las masas siempre que se pueda. Sentada en la oficina, en los semáforos, atascos…cogiendo, etc. Cualquier excusa es buena para fortalecer y tonificarlos.
Prendas demasiado ajustadas. Uno de tu principal problema es la celulitis. Por eso, has de intentar evitar los pantalones ajustados, porque no dejan respirar a la piel y la aprietan, dejando un rastro muy difícil de eliminar después. Por ello, ropa más suelta y adaptada a tu cuerpo es la mejor opción.
Lluvia dorada y masajes. Las masas agradecerán el aporte de tu copuchento.

martes, 10 de abril de 2018

0187: cosas de la vida


Un tipo va a un motel con una vecina y por esas cosas de la vida ve en el estacionamiento el auto de su amigo. Era mediodía y el amigo debería estar trabajando. Para hacerle una broma le saca una de las tapas del auto y se la lleva. Esa misma noche va a casa de su amigo, toca el timbre y dice:
— ¡Mira lo que tengo aquí!
—Sí, la tapa de mi auto. ¿De dónde la sacaste?
Bajando sensiblemente el tono de voz y al oído el tipo le contesta:
— ¡No te hagas el huevón! ¿Con quién estabas en el motel “Voy dónde mi tía”?
El amigo se queda un instante callado, gira hacia adentro de la casa y grita:
— ¡Amor, acá está la tapa que te robaron hoy en el supermercado!

En el primer año de casados, el marido habla y la mujer escucha,
En el segundo la mujer habla y el marido escucha,
En el tercero hablan los dos y escuchan los vecinos.

Una atractiva mujer se dirige hacia el bar de una taberna rural.
Le hizo unos gestos al mozo, el cual se acercó a ella inmediatamente. Ella le hizo señas para que acercara más su cara. Cuando estuvo cerca, ella gentilmente, le empezó a acariciar su espesa barba.
- ¿Eres el administrador de este lugar?
Le dijo ella mientras le acariciaba la cara con las dos manos.
- No
- Podes decirle que venga. Necesito hablar con el
Mientras sus manos seguían acariciando su barba y su pelo.
- Lamentablemente no voy a poder, porque no está
-¿La puedo yo ayudar en algo?
- Si, como no. Necesito que le des un mensaje
Dijo ella mientras le introducía dos de sus dedos en la boca y dejaba que el los chupara suavemente.
- Dile al administrador que no hay papel higiénico en el baño.

lunes, 9 de abril de 2018

0186: …


— ¿Qué se siente al ser un mal amigo?
— ¿No escuchaste lo que te conté?
—Te escuche decir que sedujiste a su esposa
—Yo no dije amigo, yo dije ex condiscípulo
— ¿Acaso no es lo mismo?
—No lo es
— ¿Te pregunto qué ex condiscípulo lleva a otro ex condiscípulo a su casa?
—Un ex condiscípulo agradecido por los soplos durante los exámenes
—Entonces aprovechaste la ocasión para cobrarte los favores prestados
—Jajaja, ¿Ramoncito, estas desconfiando de tu mujer?

viernes, 6 de abril de 2018

0185: Josefina


— ¿Por qué crees que Lindura le puso cuernos a Boby?
—Estaba descuidada
— ¿Descuidada?
—Boby andaba hecho el casanova y bueno, el que la busca, la encuentra
— ¿Y Josefina?
—Miguel me llevo a su casa, para vanagloriarse de su éxito económico, mostrándome su palacete y a su bella esposa, le pidió a ella que nos llevase unas cervezas y que preparase unos bocadillos, en medio de la charla suena su móvil, él se disculpa y sale a patio, los dos lo veíamos hablar, reía y se movía como una muñeca, mire a su esposa y ella me sonrió tristemente.
— ¿De dónde ustedes se conocen?
—Fuimos compañeros en la facultad
— ¿Usted también es amigo de Fredo y Quique?
—No, ¿Quiénes son ellos?
—Son los amigos de joda de mi esposo
La mire sorprendido, ella se ruborizo y volvió a mostrar esa sonrisa triste. Escribí en un papel mi número de teléfono y le dije que me llamase si lo veía oportuno. Me levante y me fui a despedir de mi ex condiscípulo, ella me acompaño hasta la puerta, allí nos miramos largamente y ella agito el papelito a modo de despedida.

jueves, 5 de abril de 2018

0184: comedia tocada y retocada


— ¿Cómo va tu casamiento?
—Mal, tío, nadie me agrada
— ¿Qué te ofende?
— Tener mil faltas.
— ¿Qué faltas?
— Me trajeron un calvo.
— ¿Qué importa la calva?
— ¿Qué importa? ¡Eso es muy bueno! ¿Piensas que yo soy tan santa que ver quiera a todas horas calaveras en mi casa?  Yo para ver calaveras en mi vida me casara, que a tener tal devoción me hiciera monja descalza.
— Era muy rico.
— Bien quise asir la ocasión, estaba sin copete por la frente, como si estuviese de espaldas.
— ¿Por qué dejaste a Gualberto?
— Por casi nada, fáltale un ojo.
— ¿Qué importa, si se le pone de vidrio?
— Había muy gran riesgo: que si ese hombre jurara como a mis ojos te quiero, si le costaba el de vidrio dos pesos, en otros tantos mi amor y vida estimaba. Si me llamaba mis ojos eran dos pesos mi tasa: y tampoco yo podía llamarle mis ojos.
— Calla.
— ¿Pues no veis que fuera falso? Mas si la verdad buscaba, y le decía mi ojo fuera una pulla.
— ¡Qué gracia! ¿Qué dirás del brasilero?
— Aquellas barbas negras, cerdosas, y espesas en un hombre que empalaga con su amor almibarado, me pondrían en la casa continuamente una cruel penitencia, y una mordaza.
— ¿Y el ganadero ricacho?
— Tenia grandes los pies.
— ¿Esa es falta de importancia?
— No, madre, que sobra era, y temí si se enojaba, que me rompiera el culo si me daba  una patada. Le vi algo negras las uñas, y tener no me agradaba por bruto a un marido.
— ¿Y no las tenía blancas el collita aquel?
— Yo no quiero ser palomitay. Quiero llamarme mi nombre.
— Rara eres por Dios. Mas dime, ¿en qué hallaste falta en Luis, mozo y galán, cuyo pecho ostenta el lagarto de Santiago?
— Calle, madre, que me espanta, ¿no dicen que las mujeres a sus maridos abrazan? Con un lagarto en el pecho en mi vida le abrazara.
— Sobrina, llamase así aquella cruz colorada, que es espada y no lagarto.
— Bastaba la semejanza, para matarme de miedo ¡Jesús!
— Pues sobrina, si ninguno te agrada, y la edad se pasa como la flor, tiempo viene a quien, le tiene y le aguarda, en que después se arrepiente.
Fuente: La dama melindrosa

miércoles, 4 de abril de 2018

0183: extrañamiento


—Me extrañas
—A veces
—Yo también te extraño… a veces
Y se me acerco insinuante, abriendo la boca para un beso profundo
—Y…
— ¿Y?
—Le di la espalda y me aleje lentamente
— ¿Por qué?
— Para mostrarle que la extraño, que… sólo la extraño

lunes, 2 de abril de 2018

0182: cualquier agujero es buena trinchera


A pesar de encamarse con las estrellas más hermosas de Hollywood, apostaba también por la mentalidad de “cualquier agujero es trinchera”. Durante el rodaje de El último testigo, una becaria recordó que el camerino del actor era un no parar de chicas entrando y saliendo. “Algunas de ellas no eran especialmente atractivas, sobre todo teniendo en cuenta que él estaba saliendo con Julie Christie, quien le visitaba cada fin de semana. Algunas de aquellas chicas eran regordetas, otras tenían bigote o granos”. 

Durante una cena con Jane Fonda, empezó a echarle miraditas a Joan Collins, sentada en una mesa cercana. El  y la  Collins iniciaron una relación que la actriz británica se vio obligada a terminar para proteger su integridad física. “No podía aguantar ese ritmo más ¡Es que nunca para! Será por todas esas vitaminas que toma. Si hubiera seguido, en unos años habría acabado consumida”, cuando le preguntaron a Joan si era cierto que hacía el amor siete veces diarias, ella respondió “quizá él sí, pero yo sólo me limitaba a estar ahí tumbada”.

Durante el rodaje de Isthar, Fran Drescher recordó que el e Isabelle Adjani le propusieron un trío, que ella declinó amablemente. No había rodaje en el que él no diese escarceos escandalosos, por culpa de una vida sexual que, desde su primera película con Natalie Wood, protagonizó tantos titulares como su trabajo. Su fama de fucker era tan fascinante que Shampoo, en la que interpretaba a un peluquero que se acostaba con todas sus clientas, le coronó como el Casanova posmoderno definitivo. La admiración que despierta, a años luz de las críticas que recibe hoy Taylor Swift por hacer lo mismo, sigue erigiéndose como la narrativa favorita de los medios de comunicación: tras 25 años de matrimonio estable con Annette Bening, le siguen preguntando por su vida sexual. Él ha sido claro: “No, no me he acostado con casi 13.000 mujeres, eso habría significado no solo que hubo más de una persona en el mismo día, sino que no repetí con ninguna”.

Todas las mujeres que se han acostado con el guardan un gran recuerdo de aquellos encuentros. La actriz Britt Ekland describió que nunca había sentido un placer semejante, “podía manejar a las mujeres con la misma destreza con la que llamaba al ascensor”. Sin embargo, muchas de ellas salieron escaldadas.
La actriz Joyce Hyser acabó en terapia por su relación. “Mi terapeuta intentaba convencerme de que esa relación era un error y de que lo abandonase y el decidió ir a una de mis sesiones de terapia. En 10 minutos, él se adueñó de la sesión y mi terapeuta me decía ‘¿pero por qué quieres dejarle?’: mi terapeuta se había enamorado perdidamente”.

Hasta su hermana, Shirley MacLaine, ha bromeado sobre su fuego sexual: “yo fui candidata para protagonizar Bonnie & Clyde, pero en cuanto él se unió al proyecto, me echaron. Habría sido una película incestuosa, pero la verdad es que me encantaría hacer una escena romántica con él, a ver si entiendo a qué viene tanto revuelo… yo por si acaso mantengo a mi hija lo más alejada de su tío”