viernes, 7 de octubre de 2011

143: Capítulo VIII Doctrinas sabrosonas para saborearlas día a día y a cada momento

La velocidad

En las artes eróticas, la velocidad no es la verdadera ruta. En lo que se refiere a la velocidad, la cuestión de rapidez o lentitud en cualquier cosa proviene del fracaso de armonizar con el ritmo.

Cuando dominas un arte o una ciencia, tu acción no parece rápida. Por ejemplo, existen carteros que recorren una ruta de treinta kilómetros; pero ni siquiera así corren rápido desde la mañana hasta noche. En cuanto a aquellos que carecen de entrenamiento, aunque parezca que corren todo el día, no alcanzan el objetivo.

Si un mal cantante acompaña la canción de un cantante cualificado, existe una sensación de desacompañamiento, que desemboca en precipitación. Como dice el proverbio, el rápido se cansa y no puede llegar a tiempo. Por supuesto, ser demasiada lenta y llegar demasiado tarde también es malo.

La actuación de una experta parece relajada, pero no pierde el ritmo. Las acciones de las mujeres entrenadas no parecen apresuradas. El principio de la maestría puede ser conocido a través de estos ejemplos.

La rapidez es especialmente mala en el contexto de las artes amatorias.

Las razones para ello son las siguientes. En este caso también dependiendo del lugar, digamos, por ejemplo, en una charca es imposible moverse y correr rápidamente y peor si el contrincante esta dotado con un sable cortísimo, esta situación te invita a un cuidadoso discernimiento.

Igualmente en la ciencia amatoria a gran escala, es malo el sentimiento de velocidad y prisa. Con la actitud de sujetar la almohada no hay lentitud.

Por añadidura, cuando el cojonudo se apresura corriendo, es esencial hacer lo contrario, quedarse tranquila y en calma, sin dejarse arrastrar por él.

La forma de laburar en ese estado de espíritu exige entrenamiento y práctica

El manuscrito del disponible

El significado de vaciedad consiste en que existe el reino en el que nada existe, o no puede ser conocido, o se ve como vacío. Por supuesto, el vacío no existe. Se conoce de la no existencia cuando se sabe que la existencia es vacía.

Cuando las mujeres no entienden algo, consideran erróneamente que eso es vacío. Éste no es el vacío real; es una ilusión.

Igualmente, en el contexto de esta ciencia de las artes amatorias, cuando se sigue la senda del orgasmo, no conocer las leyes de éstas no significa vacío; al estar indefinida puede una llamarle un estado de vacío desesperado, pero esto no es vacío real.

Las mujeres que gustan de saborear aprenden con precisión la ciencia y continúan practicando diligentemente las técnicas de las artes eróticas.

La forma en que dichas mujeres las practican no es oscura en lo más mínimo. Sin ninguna confusión de espíritu, sin relajarse en ningún momento, puliendo la mente y la atención, afilando el ojo que observa y el ojo que ve, una llega al vacío real como el estado en el que no hay oscuridad y las nubes de la confusión han desaparecido.

Mientras que no conocen la auténtica ruta, todo el mundo piensa que su camino es seguro y es algo bueno, pero desde el punto de vista del acceso correcto del espíritu, comparada con las pautas sociales, la gente se aparta de la verdadera ruta por desviaciones personales de su mente y por desviaciones individuales de su visión.

Conociendo esta mentalidad, pronunciando esencialmente palabras honradas, tomando el espíritu real como el periplo, practicando las artes amatorias en el sentido más amplio, y tomando el vacío como sendero, podrás ver la ruta como vacía.

En el vacío hay bien, pero no hay mal. La sabiduría existe, la lógica existe, la mente está vacía.

6 comentarios:

  1. En las artes eróticas, la velocidad no es la verdadera ruta y me temo que la sabiduría tampoco. En el reino del instinto, el intelecto es una herramienta innecesaria y, cualquiera sea la destreza con que se la esgrime, se habrá redundado en torpeza. ¡Amaos los brutos a los otros!

    Un abrazo,
    D.

    ResponderEliminar
  2. Una cuestión de ritmo, sin duda.

    ResponderEliminar
  3. Sin prisa pero sin pausa para llegar al lugar que se desea sea este el lugar que sea de todos modos se habrá de llegar.



    Besos.

    ResponderEliminar
  4. +10 al comentario de la Malque, eso mismo entendí yo, porque entonces no es cosa de velocidad, si no de interés por lograr el objetivo en el momento justo en el que se está entrando en la intimidad.

    ResponderEliminar
  5. Ajá! O sea perseverar en la tarea pero sin apuro!!

    Besos

    ResponderEliminar