lunes, 30 de septiembre de 2019

0378: PENSAMIENTOS POSITIVOS


Dijo un sabio que para ser fuerte no es necesario levantar mucho peso. Con levantar el tuyo cada vez que te caigas, es suficiente.

Tu vida cambiará cuando tú cambies. Esto no funciona sentándote a esperar a que suceda.

Las mentes ocupadas, las personas sinceras y los corazones satisfechos no se meten jamás en la vida de los demás.

Dejé de dar explicaciones cuando comprendí que la gente sólo entiende desde su nivel de percepción, nivel de consciencia y nivel de educación.

Mientras más edad y conocimiento uno tiene, más cerrado es su círculo y menos amistades quedan. Te das cuenta que no es la cantidad, si no la calidad.

La verdadera fuerza no reside en el coraje de seguir adelante, sino en la absoluta determinación de no volver atrás.

La esperanza es como el sol, si sólo crees en él cuando lo ves, nunca superarás la noche.

La mitad de la belleza depende del paisaje, la otra mitad de la persona que mira.

Todo lo que siempre más he querido está al otro lado del miedo.

No es el cambio lo que produce dolor, si no la resistencia. 

El ejemplo tiene más fuerza que las reglas.

No mires atrás, ya no vas por ese camino.

La vida es tan buena maestra, que si no aprendes la lección, te la repite.

El secreto del cambio es enfocar toda tu energía, no en la lucha contra lo viejo, sino en la construcción de lo nuevo.

La vida no trata de encontrarse a uno mismo, trata de crearse a uno mismo.

No cambies para que la gente te amé. Sé tú mismo, y la gente correcta te amará…

Para saber cómo es realmente una persona, no escuches lo que dicen los demás de ella, escucha lo que ella dice de los demás.

Cuando estés enojado, nervioso y negativo, simplemente practica el silencio.

Sin importar lo que pasó ayer, cada amanecer hay que decirle a la vida: “Aquí voy otra vez”.

El orgullo te podrá hacer sentir más fuerte, pero no más feliz.

El día que entendí que lo único que me voy a llevar es lo que vivo, empecé a vivir lo que me quiero llevar.

Aprender del pasado es siempre buena idea; mortificarnos con él, no.

La inteligencia no es no cometer errores, sino descubrir el modo de sacarles provecho.

viernes, 27 de septiembre de 2019

0377: ¡Deja de tratar de ser feliz!


Vinicius de Moraes: "La felicidad es como una pluma llevada por el viento. Vuela liviana, pero no por mucho tiempo".
La felicidad es una construcción humana, una idea abstracta que no tiene equivalente en la experiencia humana. Los afectos positivos y negativos residen en el cerebro, pero la felicidad sostenida no tiene una base biológica. Y, quizás esto sorprenda, creo que esto es algo de lo que hay que estar felices.

Naturaleza y evolución
Los humanos no están diseñados para ser felices o incluso estar contentos. En cambio, estamos diseñados primordialmente para sobrevivir y reproducirnos, como cualquier otra criatura en el mundo natural.
La naturaleza desalienta el estado de satisfacción porque bajaría la guardia contra posibles amenazas a nuestra supervivencia. El hecho de que la evolución haya priorizado el desarrollo de un lóbulo frontal grande en nuestro cerebro (lo cual nos da capacidades analíticas y ejecutivas excelentes) por sobre la capacidad natural de ser felices, nos dice mucho sobre las prioridades de la naturaleza.
Distintas ubicaciones geográficas y circuitos en el cerebro están asociados con ciertas funciones neurológicas e intelectuales, pero la felicidad, al ser una mera construcción sin base neurológica, no se encuentra en el tejido del cerebro. De hecho, expertos en este campo argumentan que el fracaso de la naturaleza en desterrar la depresión del proceso evolutivo (a pesar de sus obvias desventajas en términos de supervivencia y reproducción) se debe precisamente al hecho de que la depresión como adaptación juega un rol útil en tiempos de adversidad, ayudando al individuo deprimido a no involucrarse en situaciones riesgosas e imposibles en las que él o ella no pueden ganar.
Los pensamientos depresivos pueden también cumplir la función de resolver problemas en momentos difíciles.

Moralidad
La industria actual de la felicidad tiene parte de sus raíces en códigos de la moral cristiana, muchos de los cuales nos dirán que hay una razón moral por cada momento de infelicidad que podamos experimentar.
Dirán, con frecuencia, que se debe a nuestras propias carencias morales, nuestro egoísmo y nuestro materialismo. Abogan por un estado de virtuoso equilibrio psicológico mediante la renuncia, el desapego y el control del deseo.
Pero estas estrategias solo tratan en realidad de encontrar un remedio a nuestra inhabilidad innata de disfrutar de la vida de forma consistente, por eso debemos consolarnos con el conocimiento de que la infelicidad no es nuestra culpa. Es la culpa de nuestro diseño natural. Está en nuestros genes.
Los defensores de un camino moralmente correcto hacia la felicidad también desaprueban el tomar atajos con la ayuda de drogas psicotrópicas.
George Bernard Shaw dijo: "No tenemos más derecho a consumir felicidad sin producirla que a consumir riqueza sin producirla". Aparentemente, hace falta ganarse el bienestar, lo que prueba que no es un estado natural.
Los habitantes de la novela de Aldous Huxley "Un mundo feliz" viven perfectamente felices con la ayuda de "soma", una droga que los mantiene dóciles y contentos. Huxley da a entender que un ser humano libre debe inevitablemente sentirse atormentado por emociones difíciles.
Si nos dan la opción entre tormento emocional y placidez feliz, sospecho que muchos elegirían la última.
Pero el "soma" no existe, por tanto el problema no es que el acceso a la satisfacción confiable y constante por medios químicos sea ilegal, sino que es imposible.
Las sustancias químicas alteran la mente (lo cual a veces puede ser bueno), pero como la felicidad no está vinculada a un patrón de función cerebral en particular, no podemos replicarlo químicamente.

La infelicidad que te hace humano
Nuestras emociones son mixtas e impuras, desordenadas, enredadas y, a veces, contradictorias. Investigaciones han mostrado que las emociones y afectos positivos y negativos pueden coexistir en el cerebro y ser relativamente independientes el uno del otro.
Este modelo muestra que el hemisferio derecho procesa preferencialmente las emociones negativas, mientras que las emociones positivas son procesadas por el lado izquierdo.
Cabe recordar que, entonces, no estamos diseñados para ser consistentemente felices. En cambio sí lo estamos para sobrevivir y reproducirnos.
Estas son tareas difíciles, por eso estamos preparados para luchar y esforzarnos, buscar gratificación y seguridad, combatir amenazas y evitar el dolor.
El modelo de emociones en competencia planteado por la coexistencia del placer y el dolor se acomoda a nuestra realidad mucho mejor que la dicha inalcanzable que nos quiere vender la industria de la felicidad.
Es más, pretender que cualquier grado de dolor es anormal o patológico solo generará sentimientos de que somos inadecuados y frustración.
Postular que no hay algo tal como la felicidad puede parecer un mensaje puramente negativo, pero el lado positivo, el consuelo, es el conocimiento de que la insatisfacción no es un fracaso personal.
Si a veces eres infeliz, esto no es una falta que exige una reparación urgente, como pregonan los gurúes de la felicidad. Lejos de ser así. Esta fluctuación es, de hecho, lo que te hace humano.

jueves, 26 de septiembre de 2019

0376: Esto lo pille por ahí


1. Cuidarás tu presentación todos los días. Vístete bien, arréglate como si fueras a una fiesta. ¡Qué más fiesta que la vida!

2. No te encerrarás en tu casa ni en tu habitación. Nada de jugar a la enclaustrada o a presa voluntaria. Saldrás a la calle y al campo de paseo. El agua estancada se pudre y la maquina sin sexo se llena de telarañas.

3. Amarás al ejercicio físico como a ti misma. Un rato de gimnasio, una caminata razonable dentro o fuera de casa. Contra inercia, diligencia.

4. Evitarás actividades y gestos de vieja derrumbada. La cabeza gacha, la espalda encorvada, los pies arrastrándose. ¡No! Que la gente diga un piropo cuando pasas.

5. No hablarás de tu vejez ni te quejarás de tus achaques. Con ello, acabarás por creerte más vieja y más enferma de lo que en realidad estás. Y te harán el vacío. Nadie quiere estar oyendo historias de hospital. Deja de auto llamarte vieja y considerarte enferma.

6. Cultivarás el optimismo sobre todas las cosas. Al mal tiempo buena cara. Sé positiva, ten buen humor en las palabras, sé alegre de rostro, amable en los ademanes. Se tiene la edad que se ejerce. La vejez no es cuestión de años sino un estado de ánimo.

7. Serás útil a ti misma y a los demás. No eres un parásito ni una rama desgajada voluntariamente del árbol de la vida. Bástate hasta donde sea posible y ayuda. Ayuda con una sonrisa, con un consejo, un servicio.

8. Trabajarás con tus manos y tu mente. El trabajo es la terapia infalible. Cualquier actitud laboral, intelectual, artística… Medicinas para todos los males, la bendición del trabajo.

9. Mantendrás vivas y cordiales las relaciones humanas. Desde luego que las que anudan dentro del hogar, integrándose a todos los miembros de la familia. Ahí tienes la oportunidad de convivir con todas las edades, niños, jóvenes y adultos, el perfecto muestrario de la vida. Luego ensancharás el corazón a los amigos, con tal que los amigos no sean exclusivamente viejos como tú. Huye del bazar de  antigüedades.

10. No pensarás que todo tiempo pasado fue mejor. Deja de estar condenando a tu mundo y maldiciendo tu momento. Alégrate de que ser parte del mismo y poder ver muchas cosas lindas y nuevas. ¡No te olvides de reír a menudo para mantener la salud!

miércoles, 25 de septiembre de 2019

0375: el que no tiene de inga tiene de mandinga


El otro día, me encontré con una niña que tenía un lunar muy grande en el rostro, un lunar negro con pelo. Ella venía muy abrazada a su papá, porque yo creo que lo que la niña sabe es que la calidad de las miradas que recibe no es solidaria, son más bien inquisitivas, crueles, juicios muy duros. 
Y la niña no se va a quitar la cara para convertirse en otra persona, sabe que ese es su rostro, su papá lo sabe, trata de protegerla de la maldad con la que miramos a los otros.

Me confronta en el sentido de pensar: ¿y cómo puedo mirarla yo de manera que no se sienta agraviada también por mi mirada? ¿Cómo puedo desarrollar una mirada que sea más generosa, más humana, sobre algo que en el fondo no implicaría ninguna diferencia?

 Hay una invitación a reflexionar sobre quiénes somos en realidad. Y esa pregunta yo me la he hecho en muchos años y es una pregunta que sigue estando viva porque yo creo que quien se sigue preguntando quién es, se sigue preguntando quién quiere ser y también trata de asumirse como es y como son los demás.

 Cuando Pedro Infante hizo esa película de una niñita que era morena, muy morena y que se pinta el rostro de blanco, ella se pinta de blanco y le dice a su papá: “papá, me pinté la cara con talco para ver si me quieres más” 
Aunque esa es una imagen de una película realizada a mediados del siglo pasado, yo creo que todavía hay mucha gente que todavía no puede entender que sólo un rostro blanco sea la única opción válida para ser un rostro bello.

 Cambiar tu piel, nunca podría cambiar tu alma. Nosotros somos gente que envejece, acumula años, arrugas y eso está bien.

A veces van entre amigas y se dicen: “ay no, con eso te ves más morena” o “ese color no.” 
Realmente las personas lo dicen. “Ese color no le queda a las morenas” y “a los blancos todo les queda.”

lunes, 23 de septiembre de 2019

0374: chisssteando


Las mujeres no tienen ropa, tienen closets llenos de "no tengo que ponerme"

- papa tienes un pelo en la boca.
- pues no sé de qué coño será.

- Oye Hugo, y dime ¿tu novia tiene dinero?
- ¡Ay papá! Es lo mismo que me pregunta de ti.

-¿Por qué las mujeres hablan más de lo que piensan y los hombres piensan más de lo que hablan?
-Porque las mujeres tienen cuatro labios, y los hombres dos cabezas.

-¡Te dejo porque eres muy Infantil!
-Infantil ¿YOOO? jajaja...muere PIUM PIUM PIUM

-¿Cuál es la diferencia entre un motor y un inodoro?
-En que en el motor tú te sientas para correr, y en el inodoro tu corres para sentarte.

El juez interroga al testigo:
- ¿Practica usted la prostitución?
- No, señor juez... la practiqué hace mucho tiempo, ahora la ejerzo

—Lamento mucho tu accidente
—Pero, yo no tuve ningún accidente
—ahh ¿Entonces es así tu cara?

TÍPICO: Leer el mismo mensaje como 10 veces y no saber que mierda contestar.

-Si lo ves grande ¡No te asustes! Si te lo meten, solo respira. Y si te duele, soporta... ¡Porque una inyección puede salvarte la vida!

domingo, 22 de septiembre de 2019

0373: el rey de la selva


Un día el viejo león se despertó y conforme se desperezaba se dijo que no recordaba haberse sentido tan bien en su vida. El león se sentía tan lleno de vida, tan saludable y fuerte que pensó que no habría en el mundo nada que lo pudiese vencer. Con este sentimiento de grandeza, se encaminó hacia la selva, allí se encontró con una víbora a la que paró para preguntarle.
—Dime, ¿quién es el rey de la selva?
—Tú, por supuesto
Le respondió la víbora, alejándose del león a toda marcha.
El siguiente animal que se encontró fue un cocodrilo, que estaba adormecido cerca de una charca.
El león se acercó y le preguntó
—Cocodrilo, dime ¿quién es el rey de la selva?'
—¿Por qué me lo preguntas? si sabes que eres tú el rey de la selva'
Así continuó toda la mañana, a cuanto animal le preguntaba todos le respondían que el rey de la selva era él.
Pero, hete ahí que de pronto, le salió al paso un elefante.
—Dime elefante
Le preguntó el león ensoberbecido
—¿Sabes quién es el rey de la selva?
Por toda respuesta, el elefante enroscó al león con su trompa levantándolo cual si fuera una pelota, lo tiraba al aire y lo volvía a recoger...hasta que lo arrojó al suelo poniendo sobre el magullado y dolorido león su inmensa pata.
—Muy bien, basta ya, lo entiendo. Pero no hay necesidad de que te enfurezcas tanto, porque no sepas la respuesta.

viernes, 20 de septiembre de 2019

0372: ¿Quién eres tú?


-¿Es un nuevo juego que inventaste amorcito?
-¿En serio quien eres tú?
-¿Te caíste de la cama y te vino una olvidona?
-¡No! ¿Quién eres tú? Nunca me hablaste de tus amigos, nunca me hablas de tus colegas en la empresa. Sé que tienes un padre y una madre y un hermano por ahí, pero nada más. ¿Sabes, no te conozco? Nos conocimos, tuvimos sexo y sexo del bueno, citas por aquí, por allá y en el momento menos pensado estábamos casados, fuimos a donde un notario y sus secretarios firmaron como testigos. Ningún conocido tuyo y fue cuando estábamos de paseo por occidente, dónde nadie me conoce y menos tengo parientes. Luego volvimos me trajiste aquí y dijiste que era tu casa y estamos viviendo aquí hace seis meses y ningún vecino es amigo tuyo. ¿No te gusta tener amistades? ¿No tienes necesidad de compartir un momento con otra persona que no sea yo?
-¿Eres infeliz?
-¡No! Pero… ¡la verdad no sé nada de ti!
-Pues… Hummm… mis antiguos amigos son gente de joda y cómo a ti no te gustan los borrachos y me imagino peor escuchar historias de orgias, nunca te hable de ellos. En la empresa llego y trabajo dedicando el 100% de mi atención al trabajo, llego aquí y no quiero pensar en el trabajo y por ello nunca te hable ni de la empresa ni de mis colegas. Yo fui el fruto de la pasión de mis padres, luego ellos se conocieron se enamoraron y el fruto de su amor es mi hermano y es fácil entender que a él siempre lo quisieron y lo pusieron por delante de mí. Los vecinos no me hablan porque sospechan que me tire a sus mujeres lo cual es falso en un 50%. Tuve una vida alocada y el día que te conocí decidí ser otro hombre y no necesito de nadie. No necesito compartir con otra persona nada, por la simple razón que no tengo nada que compartir, ¿me entiendes? Los que necesitan a alguien, es porque tienen algo que les molesta y quieren sacarse esa espina y clavarla en otra persona. Mi amor yo no necesito de nadie, espero que me entiendas, YO NO NECESITO DE NADIE.