jueves, 17 de febrero de 2022

0557: chisteando

 

—Mamá ¿Sabías que la sirvienta se quería ir de la casa?

—¿Y tú cómo sabes eso?

—Pues, la vi desnuda con sus manos pegadas a la pared y gritaba: “me voy, me voy, me voy” Y si no es por mi papá que la tenía agarrada por detrás, se hubiera ido.

 

—¿Tía por qué tú no tienes hijos?

—Porque la cigüeña no me las ha traído

—¿Por qué no cambias de pájaro?

 

Un hombre manda su ropa a la lavandería y pone una nota:
- Por favor, usad más jabón en los boxer.
Cuando va a buscarla se encuentra otra nota que dice:
- Usa más papel de baño en el culo.

 

Llega un señor y le dice a su esposa:
- Vieja, ¿hiciste café?
- No, hice verde, pero ya estoy mejor, gracias.

 

Un oso y un conejo que estaban cagando en el bosque y el oso le pregunta al conejo:
- Conejo, ¿a ti no te molesta que la caca se te quede pegada en los pelitos?
- No
Entonces va el oso, agarra al conejo, y se limpia el culo.

lunes, 14 de febrero de 2022

0556: catorce de febrero

 

Gozosa descendió del avión, cruzo el aeropuerto y tomo un taxi

Valeria buscó el portero eléctrico y tocó el departamento de Paolo ubicado en el segundo piso.

Nada. Nadie respondió.

Paolo debería estar al volver del trabajo… Y, ahora, ¿qué hacía?

Justo vio que un vecino joven abría la reja y salía con su bicicleta.

-¿A qué piso vas?

-Voy al segundo

-Vas a lo de Giovanni… Acaba de salir con su moto.

-¿¿Giovanni?? No, no, no. Voy a lo de Paolo.

-¡¡Ah!! El padre. No sé si estará. El otro hijo está en el colegio. Soy amigo de los chicos. Espera a Giovanni que seguro vuelve enseguida y le preguntas.

Con la voz temblequeando Valeria se animó a hacer una pregunta clave.

-Y… ¿la madre no está?

-¿La madre? No, no vive acá. ¿Quieres esperarlo acá adentro en el jardín?

-Sí, muchas gracias.

Valeria se quedó parada.

Era una estatua en el medio del jardín.

Valeria intentaba pensar, desenmarañar en su cabeza lo que acababa de escuchar… casi no respiraba. ¿Hijos? ¿Dos?

Levantó la vista y a través de la reja vio llegar a Paolo.

Su Paolo.

Valeria lo miraba sin emitir sonido.

Paolo cerró la reja con el pie y avanzó hacia la segunda puerta. Levantó la vista y ahí… la vio.

Su mirada pétrea congeló a Valeria más de lo que ya estaba.

“Así que has venido…”, le dijo guardando su sorpresa y sin sonrisa.

Y, en el segundo siguiente, ensayó una mueca que imitaba un gesto de complacencia.

En ese preciso momento Valeria se dio cuenta de que el hechizo de amor se había roto. 

Él ya no era él.

El Príncipe Azul de las carteras Gucci se había evaporado.

Ni ella era una novia enamorada cayendo en los brazos de su amado.

La novela rosa de diez días atrás había terminado.

 “Nada de lo que digas va a cambiar lo que yo pienso. Nada me va a alcanzar. Tienes dos hijos grandes, con los que convivís, y jamás me hablaste de ellos, como si no existieran… La vida que me contaste no es la que tienes. ¿Y vos decías que te querías casar conmigo? Qué disparate”.

Su vida había explotado por los aires.

Todo era una gran mentira. Una increíble e inmensa mentira.

No volvió a mirarlo.

Empezó a llorar una vez que atravesó las rejas grises de la casa de Paolo

miércoles, 9 de febrero de 2022

0555: negar no sirve

 

Mi abuelo creció en el campo, donde la gente es tan simple como sabia y recuerdo las pláticas entre él y sus amigos, como cuando en una ocasión, uno de ellos le pregunto ¿cuánto tarda en sanar una herida, una ausencia o una inevitable pérdida de lo amado?

Sin dudarlo el abuelo contestó:

Primero: todas las heridas duelen, "negar no sirve", pero tienen sus procesos. el dolor avisa afuera y adentro y en ambos lados es la llamada para que puedan ayudarle: déjese ayudar o al menos, déjese acompañar, los buenos y los malos ratos son siempre mejor compartidos, el cuerpo lo sabe el corazón también.

Segundo: Las heridas cierran mejor expuestas al aire y al sol, "negar no sirve", deje que el viento se lleve cuanto tiene que decir, lo que le duele, lo que se quedó sin hablar, luego que el sol le sane, déjese cobijar y acariciar, vea con claridad, la luz que surge de cada herida que con el cuidado adecuado, vuelve a plantar vida y seca naturalmente cada lágrima.

Tercero: Tercero el dolor pasa, las ausencias no, "negar no sirve", pero cada ausencia nos lleva a valorar las presencias, lo que se ha quedado, el aprendizaje adquirido y la fuerza que nace de haberlo aceptado, lo duro no es fuerte, en seguida se rompe, lo flexible si, que la cicatriz se mueva, se acomode para que se acabe de absorber.

Por último: Aprenda a vivir con su pérdida, sanada la herida primera, "negar no sirve", deje de exhibirla y de permitir que la toquen, recójala como algo sagrado y así resguárdela en su corazón, es suya, su memoria y su dignidad, no luche contra el recuerdo deje que se funda en el corazón, deje que se quede ahí lo que pensó perdido, lo que quiere de ello rescatar y cierre la puerta y siga su caminar, Ahora tiene usted más valor para cuidar y para continuar.

Lucia Toranzo N.

miércoles, 2 de febrero de 2022

0554: un chiste para animar el momento

En un almacén de vinos, el catador falleció y el director comenzó a buscar alguien que hiciera el trabajo.

Un viejo borracho y sucio se presentó para solicitar la vacancia.

El director se preguntaba cómo podía deshacerse de él. Le dieron una copa de vino para que lo probara.

El viejo lo probó y dijo

-Es un moscatel de tres años, elaborado con uvas cosechadas en la parte norte de la región, madurado en un barril de acero. Es de baja calidad pero aceptable.

-Correcto. Otra copa por favor.

-Es un Cabernet, de ocho años, cosechado en las montañas al sur de la región, madurado en barril de roble americano a ocho grados de temperatura. Le falta aún tres años más para que alcance su más alta calidad.

-Absolutamente correcto. Una tercera copa.

-Es un champagne elaborado con uvas pinot blanc de alta calidad y exclusivas

Dijo calmadamente el borracho.

El director no lo podía creer, le hizo un guiño a su secretaria para sugerirle algo. Ella salió de la habitación y regresó con una copa de orina.

El alcohólico lo probó.

-Es una rubia de 26 años de edad, está bien de salud, con tres meses de embarazo, si no me dan el puesto, digo quién es el padre. 

jueves, 27 de enero de 2022

0553: Una pareja japonesa está discutiendo

 

Una pareja japonesa está discutiendo

El grita

—Sukitaki

Ella contesta

—Kowanini

—Toka a anji rodi roumi yakoo

Ella de rodillas suplica

—Mimi nakoundinda tinkouji

Él le contesta

—Na miaou kina tim kouji

Y vos como pelotudo leyendo, cómo si entendieras japonés

sábado, 22 de enero de 2022

0552: chisteando

 

Le dice la 'a' a la 'e'

¿Tú que piensas de la i?

Que tiene su puntito

 

¿Por qué los patos no tienen amigos?

Porque son antipáticos

 

—Cuando yo tenía tu edad iba con $1 a la tienda y regresaba con un montón de cosas

—Si abuelo, pero ahora hay cámaras

 

Un gallego caminaba por la calle y de repente miro al suelo y vio una cáscara de banana, levanto la vista al cielo y exclamó.....

-O Dios bendito!...otra vez me tengo que volver a resbalar?

 

Mi anciana tía Amparo era una mujer de 73 años que estaba particularmente afectada por la muerte reciente de su marido.

Ella decidió suicidarse y unirse a él en el más allá. Pensando que lo mejor para ella sería acabar rápido con el asunto, buscó la vieja pistola del ejército de su marido y tomó la decisión de dispararse un tiro al corazón, ya que estaba partida por el dolor de su pérdida. No queriendo fallar el tiro a un órgano vital y convertirse en un vegetal y una carga para sus familiares, llamó al consultorio de su médico de cabecera para preguntarle adónde se encontraba exactamente su corazón.

El Doctor le contestó: - "Doña Amparo ¡qué pregunta! ... su corazón está justo debajo de su seno izquierdo"

Y así fue como la querida tía Amparo.... ¡¡¡se hizo mierda la rodilla!!!

domingo, 9 de enero de 2022

0551: "En la fiesta de Porongo"

 

Una vez que al Piraí

con otros me juí a bañar

un camba cantó al pasar

la copla que dice así:

 

"Vámonos pa lla pa Porongo

que la vida es bien barata

cuatro quesillos por medio

Y una pelada de yapa."

 

No puej lo que oí, bastante jué

y sin que nadie me ataje,

Y antes de que el sol se abaje

en Porongo me encontré.

 

Llegué como hecho el turista

cabalingo a la procesión

Que jué muy güena ocasión

pa poder pasar revista.

 

¿Qué será que las devotas

sean de cualquier lugar,

por una que es regular

hay unas veinte chototas?

 

Una encontré medio, medio...

aunque bastante gordita,

la cara si, muy bonita,

lo demás ni pa' remedio.

 

Le jice pa' su ganbeta

y ella jué puro sonrojos,

¡Haiga visto usté esos ojos

que servían de receta!

 

Y pa' dejárselos descritos,

como ejpresión no dispongo,

eran sus ojos grandongos

como un par de güevos fritos.

 

Este piropo janucho

le despaché a la pelada:

"este me dá el juego e' su mirada

para encenderme yo este pucho."

 

Por poco de allá me escurro

al ver que se encororó

y su boca e pororó

contestába: "No seaj burro!"

 

Pero ej como dice el refrán

que el burro consigue todo

por persistir a su modo,

yo continué con mi afán.

 

La tenía ya media controlada,

y ya esa noche ya jué poqui!

mas despues en el foqui-fofoqui

se le acabó la burreada.

 

Así empezaron, no miento,

a florecer los camotes

y a esperar que de mis trotes

saliera su rendimiento.

 

La mujer que entrega entero

al hombre su corazón,

es digna de compasión

porque el hombre es muy matrero.

 

Y aunque el mal es la cosita

que hace perder la concencia,

sin mirar las consecuencias,

ahí nomás me dió una cita.

 

"El viojoso no va a estar"

me dijo, y que no aparejca

hasta dispués que anochejca

sin ser visto en el lugar.

 

Tras la noche tiñó

me juí caminando a gatas

a esperar entre unas matas

que habían e' macororó.

 

Aguardé pa' su hora antera

más larga que una cuaresma

y dejle yo ahi en la mesma

espiando pa la tranquera.

 

Aburrido y aguazapao...

al final salió la gorda

gritándome: "Sursum corda,

que ya taita se ha marchao"

 

Crucé sunchándome

el cuero en un cerco de cuguchi

mas contento que un tiluchi

cuando pasa el aguacero.

 

Pero el mal puej nunca dura

cuando se tiene una rana

que le haga sana-sana

encima e' la matadura.

 

Al decirle que la amaba,

ella contestó: "Ja jay!

vos sos de lo que no hay

y a mi me creés una taba"

 

Yo le dije: "Estoy perdido

por tu boquinga e' melao"

y me dice: "Malcriado,

me estás rompiendo el vestido"

 

"Y decime si no eras vos

la que queríaj este encuentro".

Y me dice: "Ejtej vamos pa' adentro".

Yo le dije: ¡Cómo no!.

 

Así como se lo cuento,

le saqué hasta las zapatillas

y noj juimos en puntillas

hasta dar con su aposento.

 

Cuando en eso Bororón!

el viejo se había volvío,

yo salí como escupío

disparando pal canchón.

 

Atropellé en mi carrera

una saba de barreno,

matí la pata a un chipeno

y me enredé en una estera.

 

Y encima e' los encontrones

que a cada paso me daba

a una perringa llevaba

prendidinga de mis garrones.

 

Al verme tan acosao,

a un jorno me juí a meter...

y de ande puej yo iba a saber

¡que esa tarde habían jorneao!

 

Un infierno, viera usté,

lo que le cuento no es nada,

jedía a carne quemada

por poco me achicharré.

 

Y aquí se acabo el bailongo

porque nunca más volví

a cruzar el Piraí

pa' llegar hasta Porongo.

 

#CambaFlorencio #LeyendaCruceña