sábado, 30 de marzo de 2019

0268: Andrea


Su personalidad extrovertida y espontánea la ha catalogado como una “mujer sin filtros”, como ella misma se describe. Sin ‘pelos en la lengua, ni en el culo’, 
Andrea asegura que su fama le ha cambiado la vida. Afirma que, mediante este medio, su misión es alentar a los vecinos a que se animen a “visibilizar sus talentos y a demostrar que sí se puede” sin sentir miedo “del qué dirán”. 
Andrea ya no “come de hacer el ridículo”, pues asegura que gracias a las vecinas que constantemente la critican ha logrado conquistar nuevos retos en su vida. Más allá de sus contenidos virales, manifiesta que es una mujer con “los pies sobre la tierra”. Su faceta como mamá es su mejor versión. Es madre soltera de Isabel, quien se ha convertido en su “motor e inspiración” para seguir construyendo nuevos proyectos. 
«Mi proyecto ahora es mi burí de cada sábado. Es un espacio en el que están muchos vecinos que no tenían un trampolín para que las vecinas vieran su talento. No es un lugar costoso, porque la idea es que sea asequible para todo el mundo y que cualquier persona tuviera la oportunidad de disfrutar de un lugar para bailar y tomarse unos tragos. Además, contamos con un acondicionamiento en el que las personas pueden relajarse».
«El baile se ha convertido en una herramienta que aumenta la autoestima en los vecinos. Si a punta de buris a mí me ha cambiado la vida, no me quiero imaginar la cantidad de talentos que tienen las vecinas allá afuera, porque a veces nos cohibimos por el miedo al qué dirán».
«Hace dos años empecé con mi buri desde ese entonces estuve enfocada en que yo tengo mucho talento y que siempre puedo ir más allá. Lo que uno piensa es lo que conspira con el universo. Si tú dices que no puedes, lo más probable es que nunca lo vayas a lograr. Yo nunca me he cansado de seguir creyendo en mí. Bailé, madrugué y lloré porque no es fácil. A veces no sabes cómo agradarle a un vecino, por eso mismo le guardo un gran cariño a aquellos que me siguen, que me apoyan e incluso a gente de otras ciudades del país».
«Mediante el buri quiero comunicar que sí se puede. Sí se puede ser burisera y sí se puede ser empresaria. Todo es como tú te lo propongas y quieras manejar tu vida. No me desgasto la vida en la rumba y tomando. Yo siempre estoy en constante innovación y me la paso pensando cuál será mi siguiente proyecto».
«Como el aceite, las críticas que me hacen me resbalan. Yo me baño en aceite. La gente sabe que yo soy muy directa. Desde el momento en el que uno toma la decisión de ser un personaje público tienes que atenerte a todo, porque para esto es esto y si no, no sirves. Si tú te sientes con la autoestima alta y sabes quién eres, ninguna palabra o persona te va a afectar. Yo soy segura de lo que soy».

viernes, 29 de marzo de 2019

0267: sonrisame


-Toma cariño, una aspirina
- ¿Pero si no me duele la cabeza...?
- ¡Vamos entonces para la cama!

- Mi amor, quiero que me compres un celular
- ¿Y el otro?
- Él me va comprar una tableta....

- Mamá, ¿Está ocupado el baño?
-Sí, deja que Nicolas Cage.

- Pepe, ¿Cuál es el matrimonio ideal?
- Una mujer ciega con un marido sordo y con hijos mudos... 

- Pepito, hablé con la cigüeña para que te trajera un hermanito
- No jodas papá, con tantas mujeres y ¡te acostaste con una cigüeña!

- Pepe fui al dentista y me dijo que usara hilo dental.
- ¿Y cómo te sientes?
- Pues los huevos se me salen, ¡pero qué frescas traigo las nalgas!

— Papá, ¿qué es lo primero en lo que te fijas cuando ves una mujer hermosa?
— En que tu mamá no me vea.

— Oigan chicos, ya es hora de ir a la cama
— Es lo que yo digo señor, pero su hija no quiere...

— Papá, ¿cuándo supiste que mi Mamá era el amor de tu vida?
 — Cuando se embarazó y tu abuelo me atrapó en el aeropuerto...

Mi novia dejó una nota en el refrigerador que decía: "Esto no funciona, me voy".
Abrí el refri y sí funciona. ¡Quien la entiende!

— Mi mujer hace tres días que no me habla.
– Pues cuídala, que mujeres así ya no se consiguen

— ¿Tiene algo para quitar las ganas de fumar?
— Claro que si tome un cigarro.
—Gracias.

miércoles, 27 de marzo de 2019

0266: un vistazo para atrás


—El otro día me encontré con un viejo conocido que vivió en la capital y nos pusimos a conversar de todo un poco y recordé que tú me contaste que viviste en esa ciudad en tus épocas de estudiante y le pregunte si te conocía y parece que te conocía muy bien. ¿Quieres saber quién era?
—No me interesa
—Me contó que eras pandillero y que eras el malo de ese grupo
—Jajaja, ese tipo no me conoce
—¿Nunca estuviste en una pandilla?
—Estuve en un grupo de amigos que vivían en el mismo barrio, que jugaban fútbol, volibol, básquet que hacían fiestas con las chicas de otro barrio y que de vez en cuando se agarraba a puñetes con otros grupos. Sucre, era una ciudad chica y ya sabes “pueblo chico, infierno grande”, y te cuento que todos los de la “pandilla” somos profesionales
—¿Y cuándo peleaban con otros grupos usaban cuchillos y cadenas?
—Eso solo existe en el cine, los otros chicos eran igual que nosotros, estudiantes que se aburrían y que buscaban diversión en las calles y en quitarles las enamoradas a los de otro grupo.
—Y al medio estaban las muchachas sin saber que hacer
—No creo que eso sea cierto, pero es natural que existan muchachas que estaban pérdidas y otras no, al igual que los muchachos, te digo esto en función de lo siguiente. Una vez caminando por la calle, nos topamos  con un grupo de muchachas donde descollaba una por su hermosura, todos quedamos deslumbrados y cada uno en su fuero interno se prometió conseguirla. Al final el más audaz logro hacerla su enamorada, a mí me dolió mucho. Ella le exigió ser presentada a todo el grupo, cuando Marcelo me dijo que Teresa quería conocerme, le dije que no me interesaba. Más ella insistió. Al final ella logro lo que quería.
—¿Y qué es lo que ella quería?
—A mí
—¿A ti? ¿Por qué?
—Posiblemente al sentirse rechazada…,  yo era un chico tímido e introvertido en tal sentido me costaba mucho entablar conversación con una chica que acababa de conocer, pero Teresa se las arregló para que me sintiese bien a su lado. Todos los muchachos y las muchachas del barrio se molestaron y dejaron de hablarme por “haberle robado” su chica a Marcelo.
—¿Y te quedaste con ella?
—¡Claro que sí!
—¡Traicionaste a tu amigo!
—Era la muchacha más linda de la ciudad y me quería, y yo era muy feliz con ella. ¿En estas circunstancias tú no harías lo mismo?
—¡Nunca!
—Jajaja, no te creo

lunes, 25 de marzo de 2019

0265: cuando tengas ganas de mandar todo al carajo


Había una vez un carpintero que parecía tener su vida resuelta. Tenía su taller, una mujer a la que amaba y dos hijos. Sin embargo, un día comenzó a tener menos pedidos, por lo que empezaron a haber problemas económicos en la casa.
El hombre quería cuidar su trabajo, y para hacerlo comenzó a intentar distintas formas de sacar su taller adelante, pero ninguna daba resultado. Los problemas económicos comenzaron a generarle problemas con su mujer, y los niños, al verlos tristes y peleados, empezaron a tener dificultades en el colegio.
El carpintero se sentía desanimado: nada de lo que hacía parecía tener sentido, puesto que las cosas iban cada vez peor. Un día, a punto de tirar la toalla, decidió ir a buscar un consejo de un viejo amigo.
Este tenía una casa humilde y al ver al carpintero lo invitó a pasar para que tomaran un té. Notó la preocupación en su semblante y le preguntó qué le pasaba. El carpintero le relató sus desventuras, mientras el anciano lo escuchaba atenta y serenamente.
Cuando terminaron de tomar el té, el anciano invitó al carpintero para que fuera a un esplendoroso solar que había en la parte trasera de la casa. El anciano le pidió que observara las plantas y le dijo que tenía que contarle una historia.
“Hace ocho años tomé unas semillas y planté el helecho y el bambú al mismo tiempo. Quería que ambas plantas crecieran en mi jardín, porque las dos me resultan muy reconfortantes. Puse todo mi empeño en cuidarlas a ambas como si fueran un tesoro”
“Poco tiempo después noté que el helecho y el bambú respondían de manera diferente a mis cuidados. El helecho comenzó a brotar y en apenas unos meses se convirtió en una majestuosa planta que lo adornaba todo con su presencia. El bambú, en cambio, seguía debajo de la tierra, sin dar muestras de vida.”
Pasó todo un año y el helecho seguía creciendo, pero el bambú no. Sin embargo, no me di por vencido. Seguí cuidándolo con mayor esmero. Aun así, pasó otro año y mi trabajo no daba frutos. El bambú se negaba a manifestarse”.
“Tampoco me di por vencido después del segundo año, ni del tercero, ni del cuarto. Cuando pasaron cinco años, por fin vi que un día salía de la tierra una tímida ramita. Al día siguiente estaba mucho más grande. En pocos meses creció sin parar y se convirtió en un portentoso bambú de más de 10 metros ¿Sabes por qué tardó tanto tiempo en salir a la luz?”
El carpintero, después de escuchar la historia, no tenía idea de por qué el bambú había tardado tanto en manifestarse. Entonces, el anciano le dijo.
“Tardó cinco años porque durante todo ese tiempo la planta trabajaba en echar raíces. Sabía que tenía que crecer muy alto y por eso no podía salir a la luz hasta tanto no tuviera una base firme que le permitiera elevarse satisfactoriamente. ¿Comprendes?”
El carpintero, entonces, comprendió que todas sus luchas estaban destinadas a echar raíces. Y que el hecho de no ver los frutos de su trabajo en ese momento no significaba que estuviera perdiendo el tiempo, sino que se estaba haciendo más fuerte.
Antes de dejarlo ir, el anciano le dio al carpintero un último mensaje:
“La felicidad te mantiene dulce. Los intentos te mantienen fuerte. Las penas te mantienen humano. Las caídas te mantienen humilde. El éxito te mantiene brillante”
Esta historia debe recordarte que no importa cuánto tarde algo en dar sus frutos. Lo más importante en un momento difícil no es buscar a toda costa ver resultados.
En cambio, lo fundamental es trabajar arduamente en las raíces. Pues sólo gracias a ellas podrás crecer y convertirte en la mejor versión de ti mismo.

miércoles, 20 de marzo de 2019

0264: ¿Quiénes son los que en realidad me aman?


La pregunta que a simple vista pareciera sencilla. En realidad, no lo es. Es como algo que todos nosotros, en un juego de preguntas y repuestas, nos contestamos en algún momento de nuestra vida, en un monólogo muy personal y nuestro.
"El amor de mi vida fue…"
Y ellas tambien se preguntan:
"El amor de mi vida fue…"
¿Sencillo verdad?
Pero este viejo loco, lo ve desde otro ángulo...
Donde la reflexión, no carga una repuesta de tan fácil deducción. Porque existen reflexiones que duelen y pienso que mi amada me acaricia el alma con cierto dejo de tristeza al hacerme dicha pregunta. Y se transforma en interrogantes que atormentan (al mezclarla con vivencias, en nuestro ya largo caminar) Hasta algunas veces hacer daño en lo más profundo de nosotros, arrástranos a un mar de laberintos de difícil repuesta.
Será que alguna vez nos preguntamos:
"¿De quién fui yo, el amor de su vida, en mi andar por la vida?
¡Y esa sí, es una pregunta de difícil repuesta! Y cuidado que muchos se queden sin repuesta, ante dicha interrogante.
Entonces esa pregunta, que me llegó en sueños ¿Quisiera saber quiénes son los que me aman?

martes, 19 de marzo de 2019

0263: No es lo mismo


…la calle Zaragoza, que: Sara goza en la calle.
… A mover el culo, que: Amo ver el culo
…Lo que ayer nos unió hoy nos separa, a que: Lo que ayer nos unió, hoy no se para
…las ruinas de Machu Pichu, a que venga un macho, te meta el pichu y te deje en ruinas.
… una bola negra, que: una negra en bolas
… dos tazas de té, que: dos tetazas.
… un metro de encaje negro, que: un negro te encaje un metro
…Tita dame té, que: dame tetita
… me baño en el lago, que: me la hago en el baño
… Se avecina la tormenta, que: se atormenta la vecina
… Rita, dame la guita…   que: dame la guitarrita.
… una vieja chota, que: una chota vieja
…tres hoyos en el techo, que: te echo tres en el hoyo.

lunes, 18 de marzo de 2019

0262: un chiste que no tiene chispa


-Mamá, ¿cómo se creó la especie humana?
-Hija, Dios creó a Adam y Eva y ellos tuvieron hijos y así se formó la especie humana.
Al día siguiente, la niña le hace a su padre la misma pregunta y el padre le contesta:
-Hace muchos años existieron monos y fueron evolucionando hasta los seres humanos que ves hoy.
La pequeña, toda confundida, regresa con su madre y le dice:
-Mamá ¿cómo es posible que tú digas que la especie humana fue creada por Dios y papá diga que evolucionó del mono?
-Mira, querida, es muy simple. Yo te hablo de mi familia y tu papá te habla de la suya…

-Pues no, no es un chiste. Esta anécdota ocurrió en una familia norteamericana. Escuchen bien. Según últimas encuestas, la mitad de los estadounidenses rechazan la ley de la evolución y siguen pensando que Dios creó las especies animales, una por una, en seis días, tal como dice la Biblia. Siguen negando la evidencia científica y creen que Adán y Eva fueron el primer padre y la primera madre de la humanidad. Tenemos una llamada… ¿aló?
-¡Señores! Ustedes acaban de decir una gran mentira. Ustedes han hablado de la “ley de la evolución”. Y que yo sepa, la evolución es una simple “teoría” entre muchas otras.
-Pues se equivoca, mi amigo. Porque aunque a veces se diga “teoría de la evolución” las ideas de Charles Darwin están ya más que comprobadas, son tan ciertas como que el sol es redondo. La evolución de las especies es una ley científica igual que la ley de la gravedad.
-Pero, señorita periodista, si así es la cosa, ¿por qué hay tantísima gente que sigue creyendo en Adán y Eva?
-Porque siguen escuchando sermones de pastores y de curas que les hacen tomar la Biblia al pie de la letra, sin entender que lo de Adán y Eva es una simple leyenda, como todas las leyendas que inventaron todos los pueblos para explicar el origen del mundo y de los seres humanos.

-Veamos ahora… ¿aló?
-¡Decir que la Biblia es una leyenda inventada! ¡El colmo! Mire, diga usted lo que quiera, pero mis abuelos no fueron monos.
-Sus abuelos no, pero sus tatatatatatarabuelos… sí.
-¡No me insulte, señorita!
-No es insulto, mi señora, al contrario. Es más lindo saber que todos los seres vivos venimos de una misma semilla, que todos formamos una sola familia, ¿no le parece?
-Lo único que me parece es que usted no me va a convencer de nada.
-No se convenza, mi amiga. Pero, por favor, no le llene la cabeza a su hija con ideas falsas. Déjela que estudie y que descubra la maravilla de la evolución.

-Entonces, papá, ¿venimos de los monos?
-Claro que sí, mi hija.

Y tú, ¿qué crees? ¿Venimos del mono o de dios?