viernes, 14 de diciembre de 2018

0302: Te la clavo con tres preguntas


Quien no haya vivido malos momentos en un concubinato, que arroje el primer cálculo. Y es que el amor tiene mucho de dulce y agraz. 
Sin embargo, cuando el coito pasa por malos momentos, la tentación de mandarla a la mierda se amplía considerablemente, y no rumiamos en que podemos estar tomando decisiones precipitadas. 
Para que lo anterior no ocurra y no terminemos por arrepentirnos de las decisiones antes de terminar una amistad con derechos debemos contestar tres preguntas claves.

1. ¿Hay algo más que pueda cambiar de mí para mejorar esta relación?
Gustavo afirma que si la respuesta es “sí”, entonces se puede trabajar en eso, siempre que sea parte de un proceso de aprendizaje “dentro de lo razonable, como para comunicarse mejor”, y no una “recuperación tras sentirse rechazado repetidamente”.

2. ¿Me siento mejor o peor conmigo mismo, emocionalmente hablando, al estar en esta relación?
Debes evaluar bien la situación y pensar si comenzaste a salir con esa, sólo para no estar soltero o si te sientes más cómodo cuando ella está lejos o de viajes.
Puede que suceda también que te sientas atraída por él, pero también ocurren situaciones que te hacen sentir mal e incómoda. Es ahí cuando debes preguntarte: ¿hasta qué punto es razonable que me haga sentir así? ¿Se ha convertido en un hábito para él tratarme de esa manera? ¿Por qué lo acepto?

3. A largo plazo: ¿estoy mejor con o sin esa persona? ¿Realmente creo que esta persona es mi mejor opción para tener una relación saludable y feliz?
Si al responder estas preguntas puedes tener una claridad de que esa persona no te hace feliz, entonces debes terminar esa relación por tu propia salud mental y estabilidad.

Si te identificas con las siguientes afirmaciones, entonces es hora de salir de esa mala relación: te has visto fantaseando en cómo sería tu vida con otra persona, o sin tu actual peoresnada; le encuentras más defectos que atributos positivos a tu actual pareja; tu actual pareja no cumple con las características que buscas en una pareja.
Por otro lado, si lo que están pasando es solo un mal momento y de verdad se aman. Es importante conversar y llegar a un acuerdo para solucionar los problemas, puede que una terapia de pareja ayude o quizás estar un tiempo separados.

Finalmente, Gustavo, nuestro gurú en las artes copulatoria señala que “todas las relaciones son únicas y pueden ser sumamente complejas. Pero mis vecinas en terapias coinciden en que estas tres preguntas pueden ayudar a aclarar las decisiones en una relación y despejarte un poco la entrepierna”

miércoles, 12 de diciembre de 2018

0301: Las bermudas son shorts para hombre.


El primer punto importante es el largo: puede quedarle justo antes de la rodilla (largo de entrepierna de aproximadamente 19 cm), a media rodilla (aproximadamente 23 cm) o justo bajo la rodilla (aproximadamente 27 cm).
Nunca a medio muslo. Jamás. Si es así, vaya cámbiese, por favor.
El segundo punto es el ancho. Procure que no haya más de tres centímetros de separación entre su rodilla y el ruedo de la bermuda.
El tercer punto importante es el material: procure que sus bermudas sean chinos, también llamado caqui. El madras (tela de algodón liviana de cuadritos pequeños), seersucker (tela de algodón liviana de rayitas delgadas) y el lino son una buena opción para el verano, pero estos materiales requieren más atención (ojo donde se sienta) y ropa interior muy específica, y suelen arrugarse con más facilidad que los chinos.
El cuarto punto son las combinaciones: las bermudas pueden ser lisas o estampadas, pero procure no sobre-texturizar — es decir, utilice un elemento liso con un elemento estampado.
Al igual que los chinos, el elevar el grado de formalidad de las bermudas no depende de la prenda en sí, sino de los complementos.
Los mocasines y las zapatillas deportivas son excelentes compañeros para las bermudas, y la prenda a evitar completamente son los calcetines.
Nunca se meta las faldas de una camiseta si anda en shorts — una camiseta con shorts siempre es ultra casual y debe ser tratada de esa manera.
Gustavo está muy en contra de las bermudas de mezclilla, las bermudas de cuadros y de las bermudas cargo — este tipo de bermudas siempre acentúan las partes incorrectas del cuerpo y se prestan para combinaciones inapropiadas.
Si usted llegó hasta aquí y está asustado, no se preocupe. Respire profundo y recuerde que toda esta información es solo una herramienta para futuras decisiones — tipo qué se va a poner mañana. Y como de por sí ya le di un montón de información, tres consejos finales:
*Erradiquemos los paletones: a nadie, nunca, en la historia de la humanidad, se le han visto bien los pantalones con paletones. Especialmente si usted se mete las faldas. Evite los paletones a toda costa.
*El cinturón no es indispensable, pero los pasadores sin cinturon se ven horribles: si su pantalón tiene pasadores para cinturón y estos se van a ver, la recomendación de Gustavo es que utilice un cinturón en la misma textura y color que sus zapatos. Si son tenis, intente combinar el cinturón con su atuendo. Por otro lado, si su pantalón no tiene pasadores, ¿por qué ponerse cinturón? No se rían — lo he visto y he quedado sumamente confundido.
*Pantalones o bermudas, pero nunca “capris”: Los pantalones de hombre jamás deberían llegar hasta la pantorrilla. Las bermudas pueden llegar máximo hasta el final de su rodilla — y recuerde que entre más largas las bermudas, menos alto se ve el que las usa — y los pantalones, mínimo hasta el tobillo. Cualquier punto intermedio y estamos en un terreno desconocido, peligroso y de mal gusto.

lunes, 10 de diciembre de 2018

0300: Yo lo quiero así


Un buen sastre
El paso de la infancia a la madurez no se produce cuanto te empieza a salir bigote, cuando (por fin) puedes cogértela o cuando, una vez muy meditado, das el paso a la vida laboral. ¡NO! Un hombre se convierte en hombre cuando coge el toro por los cuernos y decide hacerse un traje a medida. Y para eso es necesario que escojas un buen sastre. Esto es como la virginidad: ¿la perderías con la primera que pasa?
¿Para qué lo quieres?
Aunque parezca una tontería, esta pregunta es fundamental a la hora de decidir cómo tiene que ser el traje. Si lo quieres para el trabajo y un uso diario, las telas tendrán que ser más fuertes, mientras que si te quieres hacer algo muy especial, optarás por telas con más hilos y menos peso.
El color
Ahora, ya sabes para qué lo quieres y le has entregado ‘tu flor’ a un sastre de confianza. ¿Qué color quieres? Para los que se inician en estas lides lo mejor es decantarse por un gris oscuro o un azul marino: ni la claridad absoluta ni la contundencia del negro, algo más para el día a día y que pase más o menos desapercibido entre la gente.
No es para mañana
Olvídate de meterle prisas al sastre y mucho menos le digas que necesitas el traje para ya. Estás en un negocio donde el tiempo es un factor más que hay que contemplar. Piensa es que vas a tener que realizarte al menos dos pruebas para terminar de ajustarlo y eso lleva su tiempo (piensa en unos dos meses).
Déjate aconsejar
Un sastre es una especie de escultor con tela. Ten en cuenta que el secreto del traje (de ahí también su precio) es que realzará las partes más interesantes de tu cuerpo (y no nos estamos refiriendo a lo que estás pensando) y disimulará lo que necesites ocultar. ¿Un hombro caído? No pasa nada, si el sastre es bueno verás como todo recupera su sitio. ¿Magia? No, sastrería.
Slim fit
Un consejo de estilo. El oficio de sastre lleva su tiempo. Es decir, normalmente un buen sastre cuenta con bastantes años de experiencia y su clientela suele peinar canas (si es que tienen algo que peinar), así que su estética tiende a ser clásica y quizás no se corresponda totalmente con tus gustos estéticos. Nuestro consejo es que le pidas que la pernera del pantalón sea estrecha, te sentará mejor.
Mil detalles
La chaqueta, ¿de dos, tres o cruzada? ¿Con cerillera o sin cerillera? Las solapas, ¿estrechas o anchas? El pantalón, ¿con bajo sencillo o con vuelta? ¿Con pinzas o sin pinzas? ¿Y el forro? ¿Con tirantes, cinturón? Tú a lo mejor pensabas que todos los trajes eran iguales, pero no, amigo, el universo de la sastrería es casi infinito. Es bueno conocer esto para no poner cara de póker cuando el sastre te pregunte como quieres que sea el diseño.
Pero… ¿esto cuánto cuesta?
Te podríamos explicar que un traje hecho a medida es una pieza de artesanía, que se hace a mano, que las telas son una verdadera maravilla, que dura para toda la vida, que… que… que.. Pero vamos, que tú lo que realmente quieres saber es el precio. Bien, todo depende del sastre al que acudas, pero piensa que no va a bajar de los 800 $US. A partir de ahí, prácticamente lo que tú quieras.
¿En quién fijarse?
Una opción también fácil para los no iniciados es fijarse en quién lleva bien un traje para luego ir a la sastrería con la foto y decir: “Yo lo quiero así”.

sábado, 8 de diciembre de 2018

0299: Y en eso andamos


Dios lleno la tierra con espinacas, coliflores, brócolis y todo tipo de vegetales para que el hombre y la mujer, pudieran alimentarse y llevar una dieta sana.
Y Satanás creo Mac Donald's; Y Mac Donald's creo el Big Mac
Y Satanás dijo al hombre:
- ¿Lo quieres con patatas fritas y Coca Cola?
- "Si y en tamaño grande
Y el hombre engordo
Y Dios Dijo:
- Haya yogurt para que la mujer conserve su silueta que he creado con la costilla del hombre
Y Satanás creo el chocolate; y la mujer engordo
Y Dios creo las ensaladas y el aceite de oliva, y vio que estaba bien.
Y Satanás hizo el helado, y la mujer engordo
Y Dios dijo:
-Os he dado frutas en abundancia que os servirán de alimentos
Y Satanás invento los huevos escalfados con chorizos, y el hombre engordo y su colesterol malo se fue por las nubes.
Y creo Dios zapatillas deportivas y el hombre decidió correr para perder los kilos de más.
Y Satanás invento la TV por satélite y agrego el mando a distancia para que el hombre no tuviera que cambiar de canal con el sudor de su frente. Y el hombre engordo.
Y Satanás dijo a la mujer:
-Son apetecibles a la vista del hombre unos aperitivos
Y la mujer acerco al hombre, unas patatitas fritas, aceitunas, corteza, queso y una cerveza. Y el hombre, aferrado al mando a distancia comió aperitivos que eran abundantes en colesterol, y Satanás vio que estaba bien.
Y el hombre llego a tener las coronarias obstruidas.
Y Dios dijo:
-No es bueno que el hombre tenga un infarto; y entonces creo el cateterismo y la cirugía cardio-vascular
Y Satanás creo la SEGURIDAD SOCIAL
Y Dios dijo:
-Anda y que os den por el culo a todos
Y en eso andamos

miércoles, 5 de diciembre de 2018

0298: ¿fornicatrix? ¿Y por qué no adultrix?


Obligó a su imaginación a reconocer que, hacía ahora dos años, había tenido una aventura. Tampoco tenía nada de malo. Cualquier, entre cuarentaicuatro y cincuentaiocho había tenido alguna aventura, aunque fuese sólo en un salón de té que, todas las tardes, durante una semana, la hubiese mirado con insolencia por encima de un trozo de pastel… Y luego hubiese desaparecido… Pero tenía que haber tenido al menos la posibilidad de vivir una aventura o no podría seguir siendo profesora, secretaria o una pasante respetable. Lo arrinconaba en el fondo de su memoria y, los domingos por la mañana, volvía a sacarlo y hacías castillos en el aire pensando que era una heroína que se paseaba al son de la pandereta y levantaba miradas encendidas… ¡O algo por el estilo! Bueno, ¡el caso es que había tenido una aventura con aquel ser honesto y sencillo! Tan inefablemente bueno… La típica criatura inmóvil e indefensa a la que no debería haber tentado. Había sido como pescar en un barril, porque tenía una esposa que siempre aparecía en las revistas mientras él se quedaba en casa con sus libros o iba a tomar el té con su adorable, estupenda y despistada madre. De modo que una mujer lo había tentado y él había picado… No, ¡no había picado el anzuelo! Pero ¿por qué…? ¿Por lo bueno que era? Probablemente. ¿O tal vez porque…? ¡Era una idea intolerable que guardaba junto al material para construir los castillos en el aire! ¿No habría sido porque sólo le había inspirado indiferencia? Habían orbitado el uno en torno al otro en diversas reuniones, o, más bien, él había orbitado en torno a ella, pues en las fiestas de Edith, ella siempre se quedaba sentada, como una estrella fija. En cambio él se paseaba por el salón contemplando los lomos de los libros, le hablaba de vez en cuando con gran autoridad a algún invitado y siempre acababa por acercarse a donde ella estaba y decirle alguna trivialidad…

lunes, 3 de diciembre de 2018

0297: anécdota


— ¿Supiste que a la hermana de Sandrine la preñaron?
—Mierda ¿Y ahora que van a hacer los Santelices?
—Ya han apalabrado a dos lugareños para que lo busquen y lo sacudan sin marcarle la cara, sin decir palabra alguna, a los dos días lo vuelven a sacudir y le dicen “usted no nos cae bien”, finalmente lo vuelven a sacudir y le dicen “si lo volvemos a encontrar lo vamos a matar” ¿Qué crees que haga?
—Correr dónde los Santelices y pedir protección. Y de aquí a unas semanas se casa con Brigitte
— ¿De los que conocemos quien crees que ha urdido ese ese plan maquiavélico?
— ¿Por qué dices eso?
— ¡Vamos!, bien sabemos que los Santelices sólo saben golpear y no pensar
—Jajaja, ¿no estarás pensando en mí?

domingo, 2 de diciembre de 2018

0296: el noveno


—Te fijaste que Allegra tiene un culito que me merece la pena ser mordido
— ¿No conoces el noveno mandamiento?
— El patriarcado judío fue  el que elaboro los mandamientos de Dios y lo hicieron justo a su medida
—Fue dios en la montaña…
—La biblia es un libro histórico sobre el pueblo judío, al igual que la fábula de Manco Capac y Mama Ocllo que bajaron del cielo con leyes y enseñanzas y fundaron el imperio incaico. Fabulas, leyendas para justificar el apoderarse y aniquilar a varios pueblos no-judíos y en ese ínterin los patriarcas hicieron las leyes de Moisés. ¿Quiénes eran los que poseían mujeres, camellos, burros, ovejas y esclavas? Ellos. Los otros judíos no tenían nada, eran pobres. Los patriarcas tenían su harén y se casaban con mujeres jóvenes y estamos hablando de chicas de doce años y cuando estas llegaban a los veintitantos andaban cachondas y cansadas del vejete, es lógico que mirasen a los pobres y para que los pobres no se cogiesen a las del harén del patriarca, nace la ley de Dios.
— ¡Eres un blasfemo!
—Amigo mío, el dios de la biblia no existe y por lo tanto no soy blasfemo. Si hubiese leído la biblia con la cabeza te hubieses dado cuenta que Jehova es igual que cualquier mortal que camina por la tierra, en un mismo cuerpo vive un santo y un demonio, la bondad altruista y la perversidad más profunda. Lee el antiguo testamento y entenderás que lo que digo, es cierto.