lunes, 15 de mayo de 2017

960: interrogativa

—Nunca quisiste ser novia de nadie y ahora eres la mujer de alguien.
—Hasta a mí me sorprendió.
—No creo que yo llegue a entenderlo nunca. Vamos, que no tiene mucho sentido.
—Surgió sin más.
—Pero eso es lo que no entiendo, ¿cómo surgió sin más?
—Solo... solo me levanté un día y lo supe.
— ¿El qué?
—Pues lo que no supe seguro contigo...

sábado, 13 de mayo de 2017

959: sillage

Durante un buen rato cruzaron en silencio el terreno, con hierba hasta la rodilla, que irritaba la sensible piel de las pantorrillas de Cesar. Pensó en comentarlo y preguntar si no había otro camino con la hierba cortada, pero sabía que a Hugo iba a parecerle una niñada, así que se quedó callado mientras la hierba le hacía cosquillas en la piel. Pensó en su ciudad, donde puedes pasarte días andando sin pisar ni una sola vez un trozo de tierra. El mundo asfaltado parecía llamarlo, y lo echó de menos mientras sus pies sentían las irregulares masas de tierra endurecida en las que corría el riesgo de torcerse los tobillos.
— ¿Te he comentado hoy que deberías ir a la universidad?
—Solo tienes que ver adónde te ha llevado ser académicamente brillante.
—Bueno, deberías ir este año. No puedes quedarte sin ir para siempre.
—La verdad es que sí puedo quedarme sin ir para siempre. Te lo he dicho ya y te lo repito: me encanta apalancarme, ver la tele y ponerme cada vez más gordo. Es mi función en la vida. Por eso me gustan los viajes en coche. Es como hacer algo, pero en realidad no haces nada. De todas formas, mi padre no fue a la universidad, y es rico de cojones.
Cesar se preguntó si los cojones eran muy ricos
—Sí, pero tu padre no se apalanca precisamente. Trabaja cien horas por semana.
—Es verdad. Es verdad. Y gracias a él no tengo que trabajar ni que ir a la universidad.
Cesar no supo qué responder. Pero no entendía la apatía de Hugo. ¿Qué sentido tiene estar vivo si al menos no intentas hacer algo importante? Qué raro creer que Dios te dio la vida, pero no pensar que la vida exige algo más de ti que ver la tele. Y se dedicaba a hacer anagramas con «es raro» —«rasero», «aserro», «arreos»— cuando se arreó un porrazo. Tropezó con una piedra y se cayó. Se desorientó tanto al ver el suelo acercándose a él a toda velocidad que ni siquiera extendió las manos para amortiguar la caída. Cayó hacia delante como si le hubieran disparado por la espalda. Y lo primero que tocó el suelo fueron sus gafas, seguidas de cerca por la frente, que se golpeó contra una piedra puntiaguda. Y cuando Cesar abrió los ojos, vio de forma borrosa que Hugo y Laura estaban arrodillados a su lado. Le llegó un fuerte olor a perfume afrutado, que creyó que se llamaba Curve. Lo había comprado una vez para Lupe, pero a ella no le había gustado.
—Estoy sangrando, ¿verdad?
—Como un cerdo apaleado. No te muevas. Dame tu camiseta.
Hugo se negó.
—Tenemos que presionar
Hugo volvió a negarse tranquilamente, y entonces Laura dijo: «Muy bien, de acuerdo», y se quitó la camiseta. Cesar entrecerró los ojos intentando atisbar algo sin las gafas, pero no vio demasiado.
—Quizá deberíamos dejar estas cosas para la segunda cita
—Muy bien, pervertido
La chica siguió hablando mientras le limpiaba la frente suavemente con la camiseta y luego le presionaba con fuerza en una zona sensible por encima de la ceja derecha.
—Menudo amigo tienes, por cierto. Deja de mover el cuello. Podrías tener una lesión vertebral o un hematoma subdural. Bueno, las posibilidades son mínimas, pero debes tener cuidado, porque el hospital más cercano está a una hora de camino.
Cesar cerró los ojos e intentó no moverse mientras Laura le presionaba con fuerza la herida.
—Aprieta fuerte aquí con la camiseta. Vuelvo en ocho minutos.
—Deberíamos llamar a un médico
—Soy asistente sanitaria.
—Pero ¿tú qué edad tienes?
—Diecisiete. Vale. Muy bien. Asistente sanitaria en formación. Ocho minutos. Lo prometo.
Echó a correr. Lo que le gustó a Cesar no fue exactamente el olor a Curve. Fue el olor que quedó flotando en el aire cuando Laura empezó a correr. Dejó tras de sí el olor del perfume. Lo que a Cesar le gustaba del Curve no era su olor en la piel, sino su sillage, el dulce aroma afrutado al alejarse.
—Perdona que no me haya quitado la camiseta.
— ¿Es por las tetas?
—Sí, bueno. Creo que debería conocer un poco a la chica antes de enseñarle las tetas. 

viernes, 12 de mayo de 2017

958: tienes que saber que la vida es hermosa

La vida tiene altibajos que debemos asumir con serenidad y madurez. Es inevitable no quebrarnos ante una experiencia triste o desagradable, pero tenemos que tener claro que los malos momentos pasan y las grandes lecciones quedan para hacernos mejores personas cada día.

Si, las lágrimas son inevitables. Llora todo lo que quieras pero ponte una fecha límite, date plazo para desfogar y vuelve para continuar, la vida es hermosa y vale la pena luchar.

Puedes tener amor, puedes tener felicidad, confía en ti, acéptate tal como eres. Yo sé que hay días en los que lágrimas derramarás, pero darán comienzo a un nuevo amanecer.

Todos deberíamos aprender a llorar, saber que más de alguna vez te romperán el corazón y que nada es perfecto en el mundo real. Pero eso no es algo que te debiera entristecer sino lo contrario, pues por cada paso en falso que das, en muchos más acertarás.
No evitemos el dolor, no se puede, es inevitable sentirlo alguna vez. No es malo sentir dolor, porque ayudará a que cuando llegue el amor y renazca la ilusión, podamos reconocerlo y guardarlo como un gran tesoro.

No permitas que nada, ni nadie te quite la ilusión  de un nuevo amor, eres mucho más que una mujer enamorada, eres la mujer ideal para esa relación, te lo mereces. Mas no permitas que la vanidad te reste humildad, cuando encuentres el amor, atrápalo en tus manos y en tu corazón; no lo pierdas, lucha por aquel sueño.

Puedes tener lo que quieras tener, tú decides, si lo dejas lejos o cerca. No importa la distancia no hay impedimentos que te estén separando de tu amor, lucha con todas tus fuerzas porque esas mismas fuerzas que inviertes, serán las que también le darás a él para seguir adelante luchando por ti.

El camino hacia la felicidad nunca ha sido fácil, siempre nos encontramos con piedras que nos hacen tropezar y muchas veces por cobardes dejamos ir y no tardamos mucho en preguntarnos “¿Y si mi amor estaba en esa persona?”. La cuestión es que si quieres ese amor, debes luchar, no importa cuántas trampas te pongan, tú sabrás sortearlas. Nadie ha dicho que tener y conservar el amor de una persona sea tarea fácil: al contrario, es algo que se gana pulso a pulso.

Entonces piensa si vale la pena, ¿Qué haces ahí llorando? ¡Mírate! Eres una persona madura, elegante y sobretodo, tu rostro muestra la serenidad que sólo te da la paz interior que tienes. Muchos te ofrecerán quimeras, sueños por un día o unos meses, NO. Eso sí que no… Tú mereces algo que sea para siempre, algo que sabes por lo que trabajarás y lucharás para que en un futuro tus ojos y los suyos se miren en solo horizonte y juntos sean un solo sueño, una realidad.

No te mereces menos. Y que nadie te diga lo contrario. A estas alturas de la vida ya nadie te dirá lo que debes o no debes hacer, eso ya lo sabes tú. La vida, aun con todos sus obstáculos y tristezas, siempre vale la pena… lo mismo que el amor. Un día llegará una persona que tome tu mano y te diga “caminemos juntos” y te verás en sus ojos… Ese es tu amor, tu corazón te lo dirá y finalmente podrás decir:

"VALIÓ LA PENA ESPERAR, ME SIENTO ESPECIAL, ME AMO TAL CUAL SOY Y EL AMOR LLEGÓ A MÍ PORQUE ME SUPE VALORAR.”

jueves, 11 de mayo de 2017

957: amor que no puede ver la luz

Somos como el día y la noche, siempre cerca y nunca juntos...
¡Que lastima tener que fingir solo amistad, cuando lo que pasa es que te quiero de verdad!
¡Si tú supieras lo difícil que es decirles a los demás, que solo eres mi amiga!
Eres esa tentación que nunca pude evitar, ese torbellino que me hipnotiza, me atrae y me enloquece.
Yo te quiero a ti como se quiere lo prohibido, como se desea lo ajeno, como nadie quiere hoy en día.
Contigo sueño hacer millones de cosas, que no quiero con nadie más.
Nuestro primer beso no fue con la boca, sino al mirarnos y sonreír en complicidad.
Mi verdadero sueño comenzará el día, que te vea despertar a mi lado...
Se escribe TE QUIERO, se pronuncia CONMIGO, del verbo TENERTE y del tiempo PARA SIEMPRE
Qué importa lo que la gente murmure de lo nuestro, mientras ellos pierden el tiempo hablando, nosotros lo ganamos amándonos en silencio.
Sin temor de lo que podía pensar o decir la gente, te entregue toda mi vida. No sé si en la otra vida lo pagaré, pero en ésta soy feliz.
Hay amores que por desgracia, solo pueden vivir en nuestro corazón y no en nuestra vida.
Esta locura que siento por ti es un placer que solo yo conozco y que solo tú puedes curar.
Te besaré tan fuerte cuando te tenga, que sacare las mariposas muertas de tus ex amores...
Millones de sonrisas en el mundo y la tuya es mi preferida.
Alguien a quien de verdad le importas no se preocupa por ti, se ocupa de ti.
¡Eres tu mi secreto inconfesable, mi arrepentimiento imposible, mi sueño inalcanzable y mi AMOR inolvidable!
Que complicado, ¡tú tan dentro de mi pecho y yo tan fuera de tu vida!
Quiero que me ames ahora, quiero amarte sabiendo que no me perteneces, que la vida es breve, que te puedes ir, aunque quieras quedarte.
Los ángeles lo llaman placer divino, los demonios, sufrimiento infernal, los hombres, AMOR... a lo que siento por ti.
Te voy a querer de tantas formas que no vas a saber qué hacer con ellas.
La ropa por el suelo y nosotros por las nubes... ese es mi sueño cada noche.
Eres todo lo que yo esperaba.... y que aún sigo esperando.

miércoles, 10 de mayo de 2017

956: KATHERINE

Cuando se trata de mujeres, cada cual tiene su tipo. El tipo de Fermín no era físico, sino lingüístico: le gustaban las Katherines.
No las Katies, Kats, Kitties, Cathys, Rynns, Trinas, Kays o Kates, y mucho menos las Catherines. KATHERINE.
Había salido con diecinueve chicas. Y todas ellas se llamaban Katherine. Y todas ellas —todas y cada una de ellas— lo habían dejado.

Fermín creía que en el mundo había exactamente dos tipos de personas: los dejadores y los dejados. Un montón de gente asegurará que es las dos cosas, pero se equivoca totalmente: estás predispuesto a un destino o al otro. Los dejadores pueden no ser siempre los que rompen el corazón, y los dejados pueden no ser siempre los que se quedan con el corazón roto. Pero cada cual tiene una tendencia.

En ese caso, quizá Fermín debería haberse acostumbrado a las subidas y bajadas de las relaciones. Al fin y al cabo, salir con una chica solo puede terminar de una manera: mal.

Si lo piensas, y Fermín lo pensaba a menudo, todas las relaciones amorosas terminan en 1) ruptura, 2) divorcio o 3) muerte. Pero Katherine XIX había sido diferente, o al menos lo había parecido. Lo había querido, y él también la había querido salvajemente. Y todavía la quería.
Se descubrió a sí mismo dando vueltas a estas palabras: Te quiero, Katherine. El nombre sonaba diferente en su boca cuando se lo decía a ella. Dejaba de ser el nombre por el que llevaba tanto tiempo obsesionado y se convertía en una palabra que la describía solo a ella, una palabra que olía a lilas, que encerraba en sí el color de sus ojos y la longitud de sus pestañas.

Fermín pensaba en los dejadores, en los dejados, y sintió la constante punzada en la barriga y pensó: Todo esto es una tontería. Patético. Es vergonzoso. Olvídalo olvídalo olvídalo. Pero no sabía qué tenía que olvidar exactamente.

martes, 9 de mayo de 2017

955: pecados capitales en una relación

SOBERBIA
La soberbia o el orgullo es uno de los pecados que más daño hacen a la vida matrimonial. Cuando el orgullo despierta en tu casa y se acomoda en todos los rincones, ten por seguro que el dolor será otra visita inesperada. Cuando no tienes en cuenta a tu cónyuge, cuando la maltratas o la ignoras, dejas que la soberbia se alce sobre vosotros.

AVARICIA
Una persona avara es aquella que acumula bienes para sí y no los comparte. Seguramente te dices, pero si yo entrego el sueldo completo a mi familia, sin embargo cuando no eres capaz de compartir la totalidad de tu corazón y te reservas algo, ya estás siendo avaro.

ENVIDIA
Cuando te comparas con tu cónyuge, sientes celos por sus logros, crees que tu pareja no debería estar alegre si es que tú te has levantado de mal humor. Es entonces que el pecado de la envidia ya ha enquistado tu vida. El envidioso no disfruta nunca nada de lo que tiene, porque siempre desea que le sucedan las cosas buenas que le suceden a otros y se ubica en el lugar de víctima.

IRA
La ira es ese fuego que se enciende con cada enojo y quema y destruye todo a su paso. Cuando el enojo se pone entre ambos conyugues, el divorcio es un trámite a la vuelta de la esquina. Los enojos que se acumulan, tarde o temprano estallan en ira. Para no destruir tu matrimonio, debes aprender a expresar el enojo y la discrepancia de una manera efectiva y positiva.

LUJURIA
Hoy en día este pecado se cuela en los hogares con el simple deslizar de un dedo sobre una pantalla. Chatear en lugares donde te incitarán al sexo, mirar pornografía y hacer comentarios positivos a escenas o contenidos obscenos es dejar que la lujuria arruine tu relación. Cuando miras pornografía, haces de tu cónyuge un objeto lujurioso con el cual satisfacerte y, si no te satisface o no resulta como las imágenes que viste, terminarás buscando fuera de la relación.

GULA
El pecado de la gula no se trata solamente de comer todo a tu paso, también incluye ingerir todo aquello que te haga daño, como las drogas, el alcohol. La gula puede vaciar tu alacena pero también puede arruinar tu vida, con accidentes de tránsito por sobre ingesta del alcohol, provocarte una muerte súbita por tener tus pulmones contaminados, pero sobre todo la mayoría de las infidelidades comienza con una cena entre amigos que se te fue de las manos.

PEREZA

La pereza comienza cuando no quieres hacerte cargo de tus responsabilidades, cuando no eres capaz de luchar por esa meta que se han puesto juntos, buscar la forma de recuperar a ese hijo descarriado o desatender tus valores espirituales. La pereza no necesita una hamaca para entrar en tu relación, alcanza con dejar que otros se hagan cargo de tus obligaciones, ya sea el Estado, tus familiares o solo tu cónyuge cargue con el peso de las cuentas. 

lunes, 8 de mayo de 2017

954: Catalina

Me miró fijamente. Era una chica bastante lista. Tenía diecinueve años, dos más que yo. Estaba en el segundo curso de la Facultad de Economía y yo en el último de bachillerato. Siempre había sido una «calentona» desde que llegamos a esta casa. El año pasado, después de remangarse la falda casi por encima del ombligo cuando subía tras ella por las gradas, dio media vuelta y me sonrió.
— ¿Te gusta este chumino de pelo negro y rizado?
Casi me caí. No podía creer lo que acababa de oír. Eso ocurrió el año pasado, cuando yo tenía solo dieciséis años, y lo único que había hecho hasta entonces era masturbarme constantemente.
—Estás muy crecido para tu edad. Quiero estar contigo. Creo que la tienes grande, Luiz. ¿Cuándo podemos empezar a practicar?
Me dejó atónito y la miré fijamente.
— ¿Cómo sabes mi nombre?
—Me llamo Katty, pronto descubrirás que sé todo lo que sucede en esta casa. Mi padre es el propietario.
Vivía un piso debajo del nuestro, y antes de que yo pudiera decir otra palabra entró en su casa. Al cabo de un momento se abrió la puerta de su piso y asomó la cabeza.
—No olvides conseguir condones, no tengo intención de quedar embarazada.